El reclamo de ex efectivos expulsados de la Policía de Misiones podría derivar en un nuevo frente judicial. La eventual utilización de uniformes, insignias o distintivos oficiales por parte de personas cesanteadas podría encuadrarse en el delito de usurpación de autoridad, títulos u honores, que prevé penas de prisión de 15 días a 1 año.

La protesta de ex policías expulsados de la fuerza frente a Casa de Gobierno podría sumar en las próximas horas un nuevo capítulo judicial. Y esta vez, el foco ya no estaría puesto solamente en el reclamo de reincorporación —que aparece debilitado por la firmeza de las cesantías— sino en otro aspecto igual de sensible: la utilización de uniformes y signos propios de la autoridad policial por parte de personas que ya no integran legalmente la institución.

Ese punto no es menor. Según el artículo 247 del Código Penal argentino, incurre en delito quien se atribuya falsamente autoridad, título u honor, o utilice insignias, uniformes o distintivos oficiales sin tener derecho. La norma prevé para esos casos una pena de prisión de 15 días a 1 año.

En ese marco, la escena de ex policías expulsados participando de una protesta pública con elementos que los identifican como integrantes de la fuerza podría abrir una nueva evaluación judicial. No por el reclamo en sí mismo, sino por la eventual exhibición de atributos institucionales que, tras la cesantía, dejaron de pertenecerles legalmente.

El dato adquiere todavía más peso porque varios de los manifestantes arrastran expulsiones ya notificadas y, según la información conocida, en la mayoría de los casos no recurridas en tiempo y forma. Es decir, no solo reclaman volver a una fuerza de la que ya fueron separados formalmente, sino que además podrían quedar expuestos a otra imputación si la Justicia interpreta que buscaron mostrarse ante la sociedad como policías sin serlo.

No solo reclaman volver a una fuerza de la que ya fueron separados formalmente, sino que además podrían quedar expuestos a otra imputación si la Justicia interpreta que buscaron mostrarse ante la sociedad como policías sin serlo

Así, el conflicto podría salir del terreno estrictamente político para entrar otra vez en el penal. Y el reclamo que pretendía reinstalar una discusión sobre reincorporaciones podría terminar abriendo un problema todavía más delicado: una nueva imputación, ahora por exhibirse con símbolos de una autoridad que la ley ya no les reconoce. (Imagen portada: Informate / Video: N6)





