Ocurrió en la tarde de este miércoles sobre el Acceso Oeste de Posadas. Un vecino que caminaba por la zona filmó el asombroso momento en que una de las estructuras aeróbicas comenzó un balanceo continuo sin que nadie la tocara. «No había nada de viento», aseguró.
La tarde transcurría con total normalidad para los vecinos que elegían la zona del Acceso Oeste para su habitual caminata de media estación. Sin embargo, lo que debía ser una rutina de ejercicio al aire libre se convirtió en un escenario digno de una película de misterio, dejando a los testigos entre la fascinación y el desconcierto.
El hecho, de no creer, ocurrió sobre la avenida Ulises López. Allí, un paseador que realizaba su caminata habitual se topó con una escena que desafía toda lógica: uno de los juegos de aparatos aeróbicos instalados en la plaza saludable comenzó a realizar un vaivén rítmico y constante, completamente solo, como si un cuerpo invisible estuviera ejercitándose en él.
Un vaivén sin explicación
Asombrado por lo que veían sus ojos, el vecino no dudó en sacar su teléfono celular para registrar las imágenes del extraño suceso. En el video se puede observar cómo la estructura metálica se desplaza con un empuje constante, mientras el resto de los aparatos de la plaza permanecen totalmente inmóviles.
Las sospechas lógicas de quienes intentan buscarle una explicación científica al fenómeno apuntarían a las ráfagas de aire. Sin embargo, el propio testigo se encargó de derribar esa hipótesis en diálogo con N6: relató con firmeza que al momento del hecho la atmósfera estaba en calma y no había viento que pudiera justificar semejante inercia.
«No había viento y el aparato se movía con una fuerza constante, sin que nadie lo tocara», aseguró el testigo.
¿Energía, magnetismo o mitos urbanos?
La difusión de las imágenes ya comenzó a despertar todo tipo de especulaciones entre los habitantes de la zona Oeste de la capital misionera. Mientras algunos buscan explicaciones técnicas ligadas al magnetismo o a un supuesto desbalanceo del eje del aparato, los más creyentes en lo paranormal ya hablan de «energías» que habitan el lugar o de las clásicas leyendas urbanas que suelen rodear a los espacios públicos durante el atardecer.
Por el momento, nadie ha podido explicar con certeza qué fue lo que impulsó al aparato saludable. El misterio quedó flotando en el aire del Acceso Oeste, transformando un espacio de recreación en el centro de todas las preguntas.




