En un contexto de fuerte crecimiento poblacional, salarios altos y alta demanda de alquileres en la zona petrolera, empresarios misioneros avanzan con una alianza estratégica para instalar módulos habitacionales fabricados en la provincia y destinados al mercado de Vaca Muerta. La propuesta apunta a inversores que busquen entrar en un negocio inmobiliario de rápida rotación y proyección nacional.

Arquitecto Juan Carlos Kikue, en Cadena de Noticias, conducido por Jorge Kurrle
Vaca Muerta volvió a quedar en el centro de la escena económica argentina. No solo por el petróleo, la energía y las grandes empresas que operan en Neuquén, sino también por un fenómeno que crece alrededor del boom productivo: la necesidad urgente de viviendas para trabajadores, técnicos, familias y profesionales que llegan desde distintos puntos del país.
En diálogo con Jorge Kurrle en las plataformas de C6Digital, el arquitecto Juan Carlos Kikue y el empresario Isaías Urra, desde Plottier, Neuquén, explicaron una propuesta que une la capacidad productiva de Misiones con la demanda habitacional del sur argentino: fabricar módulos habitacionales con madera reforestada misionera, trasladarlos a la zona de Vaca Muerta e instalarlos para alquiler.

Arquitecto Juan Carlos Kikue, Isaías Urra (desde Neuquén) y Jorge Kurrle
La idea surge a partir de una alianza entre empresas del rubro de la construcción. Desde Misiones, Kikue aporta el diseño, la fabricación y la experiencia en módulos transportables. Desde Neuquén, Urra aporta la base territorial, el conocimiento del mercado y la instalación en una zona donde, según describió, “la demanda es muchísima” y los alquileres encuentran ocupación casi inmediata.

Uno de los datos que marca la magnitud del fenómeno es el crecimiento demográfico. Urra señaló que entre 2013 y 2023 la población de la zona aumentó cerca de un 47%, empujada por el desarrollo petrolero y la llegada constante de trabajadores. Plottier, Neuquén capital y las ciudades cercanas a Añelo se transformaron en puntos clave de inversión.
“El crecimiento es a paso agigantado”, describió Urra. Y agregó que la expansión atraviesa distintos rubros: gastronomía, construcción, servicios y, especialmente, vivienda. Incluso zonas que antes eran chacras comenzaron a convertirse en lotes para responder a la llegada de nuevas familias.
La propuesta presentada durante la entrevista apunta a inversores que puedan adquirir un módulo habitacional, con una inversión inicial estimada en torno a los 20 mil dólares, incluyendo traslado, logística e instalación. Según explicó Kikue, el inversor sería dueño del módulo, mientras que el terreno funcionaría bajo un esquema administrado para generar renta por alquiler.
El dato de impacto fue la rentabilidad proyectada. Kikue indicó que, por los valores actuales de alquiler en la zona, un monoambiente puede ubicarse entre 900 y 1.300 dólares mensuales, lo que permitiría una rentabilidad bruta anual cercana al 43% o 46%, con una amortización estimada en aproximadamente 20 meses.
Urra reforzó el diagnóstico desde Neuquén: la ocupación, según explicó, no se mide en meses, sino casi en disponibilidad inmediata. “Se va uno y ya hay dos o tres esperando”, graficó al describir la presión de la demanda. Además, mencionó otra modalidad posible: el alquiler diario para trabajadores que cumplen diagramas laborales y necesitan alojamiento durante sus francos. En ese segmento, estimó valores de alrededor de 60 mil pesos por día.
La propuesta también busca poner en valor la materia prima misionera. Kikue remarcó que los módulos se fabrican con madera reforestada, bajo un sistema constructivo moderno, limpio, eficiente y de menor tiempo de ejecución. Además, incorporan aislación celulósica proyectada, una solución que aporta confort térmico, acústico y propiedades ignífugas, un aspecto clave para climas extremos como el de Neuquén.

La crónica también dejó una segunda noticia relevante: el avance del cine teatro en Leandro N. Alem, una obra de restauración sobre un antiguo depósito tabacalero. Kikue contó que el proyecto ya alcanzó cerca del 78% de avance y que el objetivo empresarial es llegar al 10 de junio, en vísperas del Mundial, para que el espacio pueda utilizarse como punto de encuentro masivo.

Obra de restauración sobre un antiguo depósito tabacalero para el Cine Teatro de Alem
El edificio, de grandes dimensiones y con capacidad proyectada para unas mil personas sentadas, conserva cabreadas de madera de casi 100 años. La intervención busca revalorizar esa estructura histórica y combinarla con diseño, iluminación, tratamiento acústico y materiales locales.

La obra para el Cine de Alem ya alcanzó cerca del 78% de avance y que el objetivo empresarial es llegar al 10 de junio,
Así, la entrevista dejó dos ejes de alto impacto: por un lado, una oportunidad de inversión que conecta a Misiones con el boom de Vaca Muerta; por otro, una muestra concreta de cómo la madera misionera, tratada con tecnología y diseño, puede ganar valor agregado en obras locales y también proyectarse hacia mercados nacionales de alta demanda.
En definitiva, la alianza presentada no solo habla de módulos habitacionales. Habla de una posibilidad mayor: que Misiones deje de vender solo materia prima y empiece a exportar soluciones constructivas, innovación y valor agregado hacia uno de los polos económicos más dinámicos del país.

El edificio donde se emplazará el Cine de Alem es de grandes dimensiones y con capacidad proyectada para unas mil personas sentadas
(Imagen Portada: vacamuertanews.com)




