En la Comisión Conjunta de Economía, Economías y Desarrollo Regional de la Cámara de Diputados de la Nación, el productor yerbatero Luis Andruszyszyn tomó la palabra como último orador y expuso con firmeza la difícil situación que atraviesa el sector tras la desregulación del decreto 70/23.
“Del 2020 al 2023 el negocio de la yerba andaba muy bien, todos estábamos contentos, hasta que apareció la desregulación 70/23… en dos semanas bajó el precio el 50%”, denunció.
Caída de precios y calidad en riesgo
Andruszyszyn explicó que la hoja verde llegó a pagarse hasta 400 pesos, pero hoy se cobra la mitad, en un contexto de inflación y aumento del costo del combustible. Mostró ejemplos de cómo la calidad se ve afectada:
“Decían que faltaba yerba y metían todo lo que podían, incluso descarte. Eso es perjudicial para la calidad”. También advirtió sobre mezclas con poleo y otros agregados que afectan la salud del consumidor y degradan el producto.
El rol del INYM y los beneficios perdidos
El productor defendió la gestión del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), del cual fue director. Recordó que el organismo brindaba herramientas a los productores, indumentaria a los tareferos, mejoras a los secaderos y apoyo a la industria en promoción.
“No es tan así que el INYM era un antro. Se beneficiaron todos, desde el pequeño hasta el gran industrial”, afirmó. Señaló que durante esos años no había cheques sin fondo y la yerba se pagaba al contado, situación que hoy cambió drásticamente.
Un pedido de justicia y dignidad
Con tono crítico, Andruszyszyn cuestionó que mientras el consumidor paga la yerba al contado en góndola, los productores reciben pagos a 30, 60 o 90 días, muchas veces con cheques sin respaldo.
“Estamos en absoluta miseria. Hay productores que no pueden pagar abogados, y muchos hijos deben dejar la facultad porque no alcanza”, lamentó. También denunció que los beneficios de la exportación no se trasladan al productor.
Un llamado a los diputados
El yerbatero, que cumplió 60 años y lleva tres décadas en la lucha, pidió a los legisladores que garanticen un precio digno y que salven a los productores de Misiones y Corrientes.
“Los tareferos están migrando y dejando familias, se rompe el vínculo familiar. Tomen las cosas en serio, salven la provincia de Misiones y también el norte correntino”, concluyó, dejando en claro la urgencia de medidas concretas para sostener al sector.




