En diálogo con la prensa, la arquitecta María José Leonardo mencionó el emprendimiento familiar que lleva adelante junto a su equipo en la ciudad de Apóstoles: un tostadero de café que trabaja con granos importados de Colombia y Brasil, elaborando un blend propio pensado para los amantes de esta bebida.
“Para nosotros es un laboratorio donde aprendimos a tostar el café, probamos distintas experiencias y nos quedamos con esta mezcla que más nos gustó, porque somos tomadores de café de toda la vida”, explicó Leonardo.

El proyecto de café misionero
La entrevista se dio en el marco del tratamiento en la Legislatura provincial de un proyecto del diputado Juan Jose Szychowski que busca promocionar la producción de café en Misiones. Consultada sobre la iniciativa, Leonardo reconoció que se trata de un desafío complejo:
“Sabemos que los cafés de especialidad se producen a más de 1.200 metros de altura, pero estamos entusiasmados para ver si podemos encontrar otro producto y ofrecer nuestro tostadero a los productores que quieran venir a tostar”.
La emprendedora destacó que contar con proveedores locales sería una gran ventaja: “Sería hermoso sacar un café 100% misionero. Creo que se puede, no vamos a conseguir un grano colombiano, pero sí podemos experimentar y encontrar un producto propio”.
Experiencias regionales
Leonardo mencionó que en países vecinos ya se están realizando pruebas con distintos tipos de granos.
“Sé que en Paraguay están trabajando con el grano robusta y sacan un muy buen producto. Nosotros trabajamos con arábica, pero creo que acá podemos ver con qué nos encontramos. Es muy interesante y espero que esto suceda para poder sacar realmente un café 100% misionero”, afirmó.
Un sueño con aroma local
El emprendimiento familiar en Apóstoles refleja la búsqueda de darle identidad propia a un producto que, aunque hoy depende de granos importados, podría convertirse en una nueva alternativa productiva para la provincia.
“Estamos listos para acompañar a quienes quieran sumarse a esta experiencia y aportar desde nuestro tostadero”, concluyó Leonardo.




