La llegada de las bajas temperaturas modifica las necesidades de la piel y abre una etapa propicia para realizar tratamientos específicos. En el programa Cadena de Noticias, la dermocosmiatra Marina Romero explicó cuáles son los principales cuidados recomendados durante el otoño e invierno, abordó la importancia de la hidratación, el uso de protector solar y la prevención de afecciones frecuentes como el acné, la rosácea y la resequedad cutánea. Además, brindó recomendaciones sobre rutinas de cuidado diario y tratamientos que pueden realizarse durante esta época del año.
Romero señaló que durante los meses de menor exposición solar se intensifican algunos tratamientos destinados a estimular la renovación celular. Entre ellos mencionó los peelings químicos y las aplicaciones de exosomas, una técnica que busca favorecer los procesos de recuperación de la piel. “Empezamos a trabajar ya con los ácidos, peelings”, indicó.
Respecto de los peelings, explicó que se trata de procedimientos que aceleran el proceso natural de regeneración cutánea. “Lo que hacemos con estos peelings es acelerar ese proceso de regeneración de la piel”, sostuvo. Según detalló, este tratamiento también estimula la producción de colágeno, elastina y ácido hialurónico, componentes presentes de manera natural en la piel.

La especialista remarcó que estos procedimientos deben complementarse con cuidados adecuados en el hogar. En ese sentido, destacó la importancia del protector solar incluso durante el invierno. “Uno de los productos que más recomendamos post-tratamiento es el protector solar”, afirmó, al advertir que la piel queda más sensible luego de determinados tratamientos.
Durante la entrevista también se refirió a la necesidad de mantener una rutina de cuidado facial. Romero recomendó realizar una limpieza diaria, utilizar productos hidratantes y aplicar protección solar de forma constante. “La limpieza más importante es la de la noche”, expresó, al señalar que durante el día la piel acumula impurezas provenientes del ambiente.

Otro de los puntos abordados fue la influencia de la alimentación y la hidratación en la salud cutánea. La dermocosmiatra sostuvo que la piel refleja muchos de los hábitos cotidianos y destacó la importancia de consumir agua regularmente. “La piel se nutre de lo que consumimos”, señaló, al tiempo que advirtió sobre el impacto que pueden tener los alimentos ultraprocesados en la aparición de brotes e inflamaciones.
En relación con el acné, Romero recomendó evitar prácticas como apretar los granos, ya que pueden agravar la inflamación y dejar marcas. Además, sugirió utilizar productos descongestivos y consultar con profesionales cuando los brotes sean persistentes. “Se recomienda sí o sí acudir a un profesional de la piel”, afirmó.

Finalmente, también se refirió a las personas que padecen rosácea o piel seca durante los meses más fríos. Explicó que los cambios bruscos de temperatura, la calefacción y la falta de hidratación pueden generar alteraciones en la piel, por lo que insistió en mantener hábitos de cuidado diarios. “La ingesta de agua, por favor, mucha agua. Y el protector solar sí o sí”, concluyó.




