La interna dentro del oficialismo escaló a un nuevo nivel luego de que trascendiera que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, le habría ofrecido su renuncia al presidente Javier Milei, en desacuerdo con la decisión de la Casa Rosada de retirar el pliego de la candidata a jueza federal María Verónica Michelli. El episodio expone una fractura política cada vez más visible dentro del espacio libertario y abre interrogantes sobre la cohesión del bloque en el Senado.
Según la información publicada, el conflicto se originó tras la decisión del Gobierno de avanzar con el retiro del pliego judicial, una medida que sorprendió a sectores del oficialismo y que generó tensiones inmediatas en la conducción política del área legislativa. Michelli había sido propuesta para ocupar un juzgado federal en La Plata y su designación ya contaba con avances en el Senado.
La controversia se profundizó cuando comenzó a circular la versión de que la decisión estuvo impulsada por el entorno de la Casa Rosada, particularmente por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quien habría respaldado el freno a la candidatura por cuestiones políticas vinculadas al caso.
En ese contexto, la reacción de Bullrich marcó un punto de quiebre dentro del oficialismo. La ministra, que además tiene un rol central en el armado legislativo del espacio, expresó su desacuerdo con la medida y habría manifestado incluso su disposición a dar un paso al costado, ofreciendo su renuncia al presidente.
Desde su entorno se habla de una postura de “objeción de conciencia política”, en relación a no acompañar una decisión que considera inconveniente dentro del esquema de negociación en el Senado. Sin embargo, la situación deja en evidencia una creciente tensión interna entre los distintos sectores del oficialismo.
El episodio no solo impacta en la figura de la ministra de Seguridad, sino que también vuelve a poner bajo la lupa el funcionamiento del bloque libertario en el Congreso, donde las diferencias entre el sector más cercano a Karina Milei y los referentes legislativos comienzan a marcar la agenda política.
Mientras tanto, el pliego de la candidata a jueza quedó en suspenso, pero el costo político del conflicto ya se instaló: el oficialismo enfrenta una nueva señal de fractura interna en un momento clave de su relación con el Poder Legislativo.
(Fuente: La Nacion)




