En el marco de la Ronda de Negocios +Mercado Edición 2026, Tomás Giampaoli, apoderado del Instituto Gentilini, de San José resaltó la importancia de estos espacios para las pequeñas y medianas empresas.
“Como instituciones que queremos pymes pequeñas, necesitamos la vinculación y ese apoyo para poder hablar con clientes y expandirnos”, expresó.
Yerba Don Bosco: producción con sentido educativo
Giampaoli explicó que el Instituto Gentilini, perteneciente a la red salesiana, desarrolla en San José la yerba Don Bosco, un proyecto que combina producción comercial con formación educativa.
“Los chicos crecen amparados en una institución que produce, aprenden de la calidad de lo que se produce y de cómo se comercializa una yerba de calidad”, señaló.
El modelo busca que los estudiantes participen en el proceso productivo y comprendan el valor del trabajo, la calidad y la dinámica del mercado.
Formación integral: del campo al marketing
El apoderado destacó que el desafío no es solo producir, sino también enseñar a los jóvenes cómo posicionar un producto en el mercado.
“Formamos jóvenes que no estén aparte del mundo de los negocios, que sepan cómo se produce y cómo se vende. Es importante la mirada del marketing y del posicionamiento”, afirmó.
De esta manera, la institución combina la práctica agrícola con la enseñanza de herramientas comerciales, preparando a los estudiantes para enfrentar la realidad económica.
Diversificación de productos locales
Además de la yerba mate, el Instituto Gentilini impulsa otros productos como mermeladas de arándano y ciruela, miel y elaboraciones de pequeños productores. La idea es que las familias y los jóvenes del interior puedan generar alternativas productivas con respaldo institucional y visión de mercado.
Educación y mercado, una alianza estratégica
La participación en la Ronda de Negocios +Mercado 2026 refleja el compromiso del Instituto Gentilini de consolidarse como una pyme con impacto social, donde la producción no solo genera ingresos, sino también oportunidades educativas.
“Lo mejor que podemos enseñar a los chicos es cómo se produce y se comercializa un producto de calidad”, concluyó Giampaoli.




