Tras levantarse la medida de no innovar, el operativo se concretó este miércoles en Posadas. En el lugar aún quedarían tortugas carbonarias, un mono tití pincel sobreviviente, pitones, dragones barbudos, iguanas de Brasil y otras especies cuya situación deberá resolver la Justicia Federal.
La causa por los animales hallados en la veterinaria Amazonas, ubicada sobre calle Colón N.º 2132 de Posadas, tuvo este miércoles un movimiento clave: tras el levantamiento de la medida cautelar de no innovar, el Ministerio de Ecología de Misiones pudo avanzar con el retiro de ejemplares autóctonos del establecimiento.
La autorización judicial destrabó una parte urgente del expediente. La jueza dejó sin efecto la cautelar para que Ecología pudiera sacar del lugar a los animales propios de la fauna misionera, realizar los análisis clínicos y sanitarios correspondientes, verificar su estado general y determinar si están en condiciones de una eventual liberación en su hábitat natural.
El operativo se concretó hoy y marca un primer paso en el resguardo de los ejemplares autóctonos. Sin embargo, la preocupación no terminó con ese traslado. Fuentes vinculadas al caso señalaron que en el lugar todavía quedarían otros animales cuya situación deberá ser analizada y resuelta por el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional de Posadas, donde continuará la investigación.
Entre los ejemplares que aún generarían preocupación aparecen tortugas carbonarias, un mono tití pincel —que sería el sobreviviente, ya que otro ejemplar habría muerto—, pitones, dragones barbudos e iguanas de Brasil, entre otras especies exóticas y silvestres.
El dato es sensible porque el oficio federal ya había mencionado la presencia de especies exóticas y silvestres, algunas alcanzadas por regímenes de protección internacional. También hizo referencia a la falta de documentación respaldatoria que acredite el legítimo ingreso al territorio nacional de determinados ejemplares, posibles condiciones de cautiverio incompatibles con estándares mínimos e indicios de comercialización con destino a distintas jurisdicciones del país.
Por eso, el caso entra ahora en una etapa más delicada. El retiro de los autóctonos por parte de Ecología resolvió una urgencia, pero dejó planteada otra: qué pasará con el resto de los animales que permanecen bajo observación judicial y que también requerirían medidas de resguardo.
La expectativa está puesta en el fuero federal, que deberá avanzar tanto en la protección de los ejemplares como en la investigación de los posibles delitos vinculados al caso. En ese marco, será clave determinar el origen de los animales, la documentación existente, las condiciones en las que permanecían y eventuales responsabilidades.
El procedimiento original se había realizado el 8 de octubre de 2025 por personal de Gendarmería Nacional Argentina y fuerzas provinciales en la veterinaria Amazonas. Desde entonces, el expediente quedó atravesado por medidas judiciales, pedidos de intervención y reclamos para garantizar el bienestar de los animales.
Con el operativo de hoy, Ecología pudo intervenir sobre los ejemplares autóctonos de Misiones. Pero la causa no se agota allí. Ahora, el foco está puesto en las especies que aún quedarían en el lugar: las tortugas carbonarias, el mono tití pincel sobreviviente, las pitones, los dragones barbudos, las iguanas de Brasil y otros animales cuya tenencia y procedencia deberán ser esclarecidas por la Justicia Federal.
En definitiva, el levantamiento de la medida de no innovar abrió una primera salida para los autóctonos. La próxima definición deberá apuntar al resto de los ejemplares y a una investigación profunda sobre posibles delitos ambientales, aduaneros y contra la fauna.




