La entrevista en el programa Cadena de Noticias, por la plataforma C6Digital, con el ministro Coordinador de Gabinete, Carlos “Kako” Sartori, dejó una postal clara del momento político y económico que atraviesa Misiones: gestión diaria, municipios ajustados, asimetrías de frontera, caída de la coparticipación y un Gobierno provincial que busca recuperar la agenda pública con medidas concretas.

La charla comenzó con una mirada sobre la frontera y el impacto de los precios. Jorge Kurrle planteó una escena cotidiana: una noche en Paraguay, muchos autos volviendo hacia Argentina y una explicación que aparece sola: la diferencia del combustible. Sartori confirmó que la brecha ronda entre el 40% y el 46% en distintos puntos, y remarcó que no se trata solamente de Posadas, sino también de Iguazú, uno de los pasos fronterizos con mayor movimiento.
Según precisó, Iguazú registra alrededor de 16.000 tránsitos diarios, seguido por Posadas con más de 15.000, lo que muestra el peso estratégico de Misiones en la dinámica comercial y fronteriza.
Desde allí, la conversación entró de lleno en la realidad de los municipios. Kurrle marcó que las asimetrías terminan golpeando de manera indirecta en la coparticipación y, por ende, en las comunas. Sartori coincidió y fue contundente: febrero y marzo dejaron una caída cercana a los 80.000 millones de pesos, una cifra que golpea fuerte tanto a las arcas provinciales como municipales. “Esto golpea mucho las arcas provinciales y comunales”, sostuvo, al explicar que los intendentes deben priorizar servicios esenciales, asistencia social y respuestas urgentes a los vecinos.
Febrero y marzo dejaron una caída cercana a los 80.000 millones de pesos, una cifra que golpea fuerte tanto a las arcas provinciales como municipales

En ese contexto, también apareció el debate por el pago a cuenta, una medida anunciada por el gobernador Hugo Passalacqua que, según Sartori, deja afuera de esa modalidad a cerca del 95% de los contribuyentes alcanzados. Kurrle recordó que en la calle esa discusión quedó instalada bajo la idea de “aduana paralela”, pero el ministro evitó esa definición y remarcó que el Gobierno provincial buscó una salida institucional.
“El gobernador viene trabajando con responsabilidad, criterio y transparencia, escuchando al pueblo misionero”, señaló.
El tramo más político de la entrevista llegó cuando Kurrle le preguntó cómo vive su rol como ministro coordinador de Gabinete después de haber sido intendente y de haber trabajado con la CODEIM. Sartori reconoció que el cambio es fuerte: antes llevaba mensajes, ahora atiende necesidades concretas de los 79 intendentes. Dijo que mantiene contacto diario con los jefes comunales, recibe planteos, articula con ministerios y busca respuestas rápidas. Allí dejó una de sus frases centrales:
“La mejor política es la gestión”.

Sartori explicó que el Gobierno viene realizando reuniones mensuales de gabinete y que ahora buscarán llevar esa dinámica al interior. La idea es hacer encuentros regionales, comenzando por Montecarlo, con la participación de varios municipios. El objetivo, dijo, es generar mayor cercanía entre funcionarios provinciales e intendentes, para resolver problemas concretos con una mirada territorial.
Kurrle lo llevó entonces al clima que se siente en el interior, a esa “crotera” que muchas veces conocen mejor los intendentes que cualquier funcionario de escritorio. Sartori respondió desde su experiencia: los municipios están acostumbrados a ser prácticos, creativos y a buscar soluciones aun cuando los recursos no alcanzan.
“El misionero es corajudo, va siempre para adelante”, afirmó, y pidió no bajar la autoestima colectiva en un momento difícil.
La conversación también tuvo una lectura política de fondo. Al hablar del apoyo al Gobierno nacional y de cómo muchos sectores empiezan a revisar sus expectativas, Sartori eligió una palabra particular: retiro. No lo planteó como arrepentimiento, sino como un proceso de reflexión social. “Estamos transitando una suerte de retiro, de examen de conciencia”, dijo, al considerar que muchos misioneros están evaluando lo que ocurre y mirando hacia 2027 con una demanda de seriedad, transparencia y responsabilidad institucional.
Estamos transitando una suerte de retiro, de examen de conciencia”

Sobre las candidaturas del año que viene, el ministro fue prudente. Dijo que hoy los intendentes no están enfocados en hablar de reelección, aunque cree que la mayoría buscará continuar. Según explicó, la agenda real pasa por otra parte: pagar sueldos, sostener servicios, acompañar a las familias, asistir con medicamentos y garantizar respuestas básicas.
“Hoy están preocupados porque el vecino pueda pagar la luz y tenga alimentos para sus hijos”, resumió.

Sartori también defendió la presencia del Estado provincial frente al retiro de programas nacionales. Mencionó el caso de la discapacidad, donde Passalacqua avanzó con gestiones y medidas para subsidiar servicios como luz y agua en centros de atención. También cuestionó con dureza la falta de asistencia en medicamentos para adultos mayores.
“Quitarle un medicamento a un abuelo es una joda; realmente preocupa por no tener sentido común”, lanzó.
Hacia el final, Kurrle llevó la entrevista a un plano más humano y le preguntó cómo lo había atravesado el accidente que sufrió en la ruta. Sartori contó que no se considera una persona que vaya todos los días a la iglesia, pero sí alguien de oración diaria. Dijo que su terapia es Dios, agradecer, trabajar y seguir adelante. También contó que mantiene contacto con la familia que iba en la otra camioneta y explicó que el choque ocurrió cuando esquivó un camión sin luces, en una noche oscura y con tormenta.
“Dios también no nos lastimó porque tenemos algo más por hacer”, expresó.

El cierre volvió al tema del narcotest, una de las medidas que el Gobierno provincial puso en agenda. Kurrle le preguntó si se trataba de demagogia o de una decisión más profunda sobre el tipo de representante que se quiere en la función pública. Sartori respondió que la medida “consolida transparencia” y sostuvo que un funcionario debe estar apto para recibir reclamos, tomar decisiones y brindar confianza. Además, vinculó la iniciativa con una política más amplia sobre adicciones, que incluye 17 centros de escucha y la capacitación de 1.000 voluntarios en distintos puntos de la provincia.
Sartori cerró con una definición que explica su forma de entender el cargo: no se ve como un funcionario de escritorio, sino como un articulador territorial, en contacto permanente con intendentes, vecinos y equipos de gobierno. Extraña la intendencia, sigue ligado a Campo Grande y asegura que aceptó acompañar a Passalacqua para ayudar en un momento adverso.
“Yo no estoy por el cargo, estoy por los misioneros, por ayudar, por trabajar”, dijo. Y en esa frase quedó resumido el tono de una entrevista que mezcló gestión, política, frontera, crisis y una idea que atravesó toda la charla: en tiempos de tormenta, la respuesta no puede ser el repliegue, sino más presencia, más territorio y más trabajo.
Yo no estoy por el cargo, estoy por los misioneros, por ayudar, por trabajar”





