En el tramo final del programa Modo Vida, el conductor analizó la importancia de pasar de una «creencia pasiva» a una declaración activa de fe. Con un fuerte mensaje de esperanza frente a las crisis de salud, familiares y económicas, Almada invitó a la audiencia a buscar una transformación integral.
Luego de compartir testimonios de superación y reflexionar sobre el impacto de la espiritualidad en la sociedad, el pastor y conductor Alejandro Almada se tomó unos minutos en la pantalla de C6Digital para dirigir un mensaje directo y movilizador a los televidentes de Modo Vida.
Tomando como referencia los relatos de vida expuestos en el programa —como los de su coconductor Jimy López y el invitado Víctor Hugo Aranda—, Almada enfatizó que los cambios profundos comienzan cuando las personas deciden darle un lugar activo a la divinidad en su cotidianeidad.

El valor de confesar y reconocer los errores
Durante su alocución, el conductor marcó una distinción entre «creer que existe un Dios» y entablar una relación genuina con la fe. Respaldándose en las sagradas escrituras, señaló que la Biblia especifica la necesidad de creer con el corazón pero también de «confesar con la boca».
«A veces es fácil dar por entendido que algo es así, pero cuando vamos a la palabra de Dios podemos ver que Él se agrada cuando reconocemos nuestros errores, cuando lo reconocemos como nuestro Señor y Salvador», reflexionó Almada.
Haciendo hincapié en que nadie está exento de fallar o de vivir «a espaldas» de los principios espirituales, invitó a la audiencia a realizar un acto de humildad y reconciliación para convertirse en personas capaces de reconstruir «todo aquello que se ha derribado».

Herramientas para afrontar las consecuencias de la vida
Almada fue realista al advertir que la fe no anula automáticamente los problemas del pasado, pero sí cambia la posición desde la cual se los enfrenta:
«Si bien las consecuencias muchas de veces vienen a nuestras vidas, Dios te va a dar la ayuda y la fuerza necesaria para afrontar cada una de ellas».
Asimismo, el conductor dedicó un tramo importante de su espacio a emitir un mensaje de aliento para quienes atraviesan dificultades extremas, ya sean de índole matrimonial, del hogar o financieras, asegurando que siempre es posible «dar vuelta la hoja».
Fe, ciencia y un cambio de 180 grados
Uno de los puntos más destacados de su discurso estuvo dirigido a los televidentes que sufren problemas de salud. Almada aclaró que la búsqueda espiritual no pretende competir con la medicina tradicional, sino complementarla desde otra dimensión.
«No estamos anulando lo que el médico te haya dicho, simplemente estamos creyendo que hay alguien que está por sobre todas las cosas y que tiene un diagnóstico para nuestra vida tal vez mucho mayor y superior de lo que te pudieron haber dado», diferenció con respeto.

Finalmente, el comunicador cerró el programa con una Oración de Fe y soltando una «palabra de transformación» para la provincia y la región, concluyendo que el verdadero cambio de rumbo no está en manos de los conductores, sino en la decisión personal de cada oyente:
«Dios va a hacer un cambio en 180 grados, pero no depende de mí, depende de ti en este día, de que le puedas decir: ‘Señor Jesús, te necesito en mis planes, en mi familia y en mis proyectos'».




