El presidente de la Cámara de Representantes apeló a la «madurez política» de la provincia. Aseguró que no es partidario de fomentar disputas internas y remarcó que la agenda de los dirigentes debe centrarse exclusivamente en las necesidades del territorio, sin trasladar tensiones a la población.
En medio de un escenario político dinámico y con fuertes debates de cara a la segunda mitad del año, el titular de la Legislatura misionera, Sebastián Macías, fijó una postura contundente respecto al rol que deben adoptar los dirigentes de la provincia. En declaraciones a la prensa, el funcionario tomó distancia de las discusiones mediáticas e internas, señalando que los esfuerzos deben estar volcados de manera unánime en el vecino.
«Nosotros, todos los que trabajamos en la política, sabemos que tenemos que mirar hacia la ciudadanía, tenemos que trabajar fuertemente con el ciudadano, con el misionero, con el posadeño, entendiendo que las cuestiones políticas tienen que quedar puertas adentro y tienen que resolverse puertas adentro», enfatizó Macías.

Madurez política ante la «confusión» del escenario actual
El legislador reconoció que los procesos actuales y la evolución de la política moderna suelen venir acompañados de «mucho condimento» que, en ocasiones, tiende a confundir a la opinión pública y a generar comentarios o miradas distorsionadas. Sin embargo, contrapuso esta situación con la conducta histórica de la dirigencia local.
«En esto, lo que tiene Misiones es una madurez política y es importante también trabajarla de esa forma», reflexionó el presidente del cuerpo legislativo, marcando una línea de conducta basada en el respeto institucional y el consenso lejos de la exposición pública de los conflictos.

Dirigentes en el territorio y menos carga para el vecino
Macías fue categórico al definir su propio perfil y el modelo de gestión que respalda para la provincia, priorizando la gestión de campo por sobre las discusiones de comité.
Política de proximidad:
«Yo soy de las personas que apuestan al trabajo de la política, al político que camina en territorio, al político que mira a la ciudadanía», definió.
Prioridades claras: El funcionario insistió en que el ciudadano común se encuentra lidiando con sus propias realidades diarias como para sumarle preocupaciones ligadas a las internas partidarias.
«La ciudadanía no tiene por qué estar pendiente de estas cuestiones, porque tampoco le podemos seguir cargando ni generando estas necesidades. Obviamente que estas cuestiones hay que resolverlas, pero entendiendo siempre que el ciudadano es lo importante», concluyó de forma tajante.




