En el Hospital Escuela de Agudos “Dr. Ramón Madariaga”, la fertilidad no es un privilegio ni un tratamiento inaccesible: es una respuesta concreta del sistema público de salud que, desde 2011, ofrece estudios y tratamientos gratuitos para personas con problemas reproductivos.
En el marco del mes de la fertilidad impulsado por la Organización Mundial de la Salud, el hospital vuelve a poner sobre la mesa un dato que muchas parejas desconocen: en Misiones existe un servicio de medicina reproductiva integral, sin costo para pacientes sin obra social, y con acompañamiento diagnóstico para quienes sí la tienen.
Detrás del consultorio hay un equipo especializado en medicina reproductiva que trabaja con una premisa clara: cuanto antes se consulta, mayores son las posibilidades de evitar que una dificultad tratable se transforme en infertilidad.

“Tenemos que reintegrar la información a los pacientes”, afirma el doctor Juan Carlos Hobecker, jefe del Sector de Fertilidad del Madariaga, al remarcar que el servicio funciona de manera ininterrumpida desde hace más de una década dentro del sistema público provincial.
El esquema de atención es preciso: quienes no tienen obra social acceden de forma completamente gratuita a estudios y tratamientos, mientras que quienes sí cuentan con cobertura médica son acompañados hasta el diagnóstico, y luego continúan su tratamiento a través de su obra social.
En un contexto donde los tratamientos de reproducción asistida suelen implicar altos costos en el sector privado, el acceso público se vuelve una herramienta clave para muchas familias que de otra manera no podrían iniciar un proceso de este tipo.

La doctora Carolina Goetze, especialista del servicio, insiste en que el problema no empieza cuando no llega el embarazo, sino mucho antes, en señales que suelen naturalizarse o ignorarse.
“Ciclos irregulares, dolor menstrual intenso, antecedentes de infecciones o cirugías… todo eso puede estar afectando la fertilidad sin que la persona lo sepa”, advierte.
También subraya la importancia de los controles ginecológicos regulares y de no postergar la consulta cuando hay antecedentes que podrían comprometer la salud reproductiva.
En términos médicos, la definición es clara: se considera infertilidad cuando una pareja mantiene relaciones frecuentes durante un año sin lograr embarazo. A partir de ese punto, la consulta con un especialista en medicina reproductiva deja de ser una opción y pasa a ser una necesidad.

“Debe consultarse para llegar a un diagnóstico temprano”, explica Goetze, en una definición que busca correr el eje de la espera silenciosa hacia la acción médica oportuna.
Otro aspecto clave del servicio es que la infertilidad no se aborda de manera individual. El estudio incluye tanto el factor femenino como el factor masculino, una dimensión que durante años estuvo invisibilizada pero que hoy es parte central del diagnóstico.
El Sector de Fertilidad del Madariaga trabaja con un equipo interdisciplinario preparado para evaluar a ambos integrantes de la pareja, lo que permite un abordaje más completo y preciso.
Detrás de esta estructura también hay una decisión sanitaria sostenida en el tiempo. La Fundación Parque de la Salud articula la inversión, la tecnología y el desarrollo de especialidades de alta complejidad dentro del sistema público de Misiones, garantizando que el acceso no dependa del bolsillo del paciente.
En ese entramado, el servicio de fertilidad del Madariaga se vuelve algo más que un consultorio: es una puerta abierta a historias que, muchas veces, empiezan con incertidumbre y encuentran en el hospital público una posibilidad real.




