El presidente de la Cámara Inmobiliaria de Misiones (CIM) analizó el impacto de la inteligencia artificial en el sector, el regreso de los créditos hipotecarios y la paradoja actual del mercado locativo en Posadas: hay sobreoferta de propiedades y los precios empiezan a ceder.
El mercado inmobiliario de la tierra colorada se encuentra transitando una etapa de profunda transformación, donde la adaptación tecnológica y la evolución de la economía cotidiana juegan un rol determinante. Para analizar esta compleja radiografía, el presidente de la Cámara Inmobiliaria de Misiones (CIM), Jorge Ferreira, compartió su mirada estratégica sobre los desafíos del sector, la reconfiguración de los alquileres tras la desregulación nacional y el impacto directo de las variables microeconómicas en el día a día de los misioneros.
Ferreira hizo hincapié en que la profesión del corredor inmobiliario ya no puede ejercerse de la misma manera que hace una década, instando a los profesionales de la provincia a capacitarse y, fundamentalmente, a cooperar entre colegas.
El impacto de la Inteligencia Artificial y la era del trabajo en equipo
Para el titular de la CIM, el ingreso de nuevas herramientas digitales marca un punto de no retorno en el ejercicio de la actividad. Lejos de verlo como una amenaza, lo plantea como un desafío de reconversión urgente.
«Estamos muy atentos al desenvolvimiento de la economía, vemos la presencia de nuevas tecnologías, plataformas digitales, nuevas formas de hacer negocios y la inteligencia artificial. Todo eso nos abre la cabeza y debemos enfrentar esos desafíos», explicó Ferreira.
En ese sentido, el dirigente gremial empresario lanzó un mensaje contundente hacia los corredores de toda la provincia:
«El trabajo aislado, individual, tiende a desaparecer». Según su visión, el futuro del sector depende de la capacidad de tejer redes solidarias: «El mensaje que queremos brindar a nuestros socios es a trabajar unidos, a trabajar en equipo y de forma solidaria».
La macroeconomía vs. la micro: la mirada puesta en el bolsillo de la gente
A la hora de evaluar el escenario económico actual y las proyecciones para la provincia, Ferreira se mostró moderadamente optimista respecto al rumbo general, aunque encendió algunas alarmas sobre el consumo interno y la capacidad de ahorro de las familias.
«Somos optimistas, creemos que la economía puede avanzar, sobre todo apostamos a que la inflación baje y a que se mantengan estas variables macroeconómicas que son positivas», analizó.
Sin embargo, marcó una clara distinción con la economía del día a día, de la cual depende directamente el sector para dinamizar las operaciones de compraventa: «Faltan no más las variables micro que debe el Gobierno mejorar. De cara a las elecciones del año que viene, si no mejora ese aspecto micro, va a tener consecuencias».
Dentro de las expectativas positivas para reactivar el engranaje, el presidente de la CIM destacó el factor financiero:
«Apostamos a los créditos hipotecarios. Creemos que se puede ir desenvolviendo un poquito mejor el otorgamiento de estos créditos; esa es nuestra esperanza y creemos que va a mejorar muchísimo el panorama».
La paradoja del mercado en Posadas: mucha oferta, poca demanda y precios a la baja
Al ser consultado sobre el pulso inmobiliario actual en la capital misionera, Ferreira describió un escenario particular que reconfiguró las reglas de juego tras las medidas desregulatorias implementadas por el gobierno de Javier Milei.
Alquileres: «La actividad locativa mejoró mucho cuando se derogó la ley anterior. Hoy hay mucha oferta de alquileres en la ciudad», detalló.
La nueva encrucijada: Sin embargo, la abundancia de inmuebles disponibles chocó de frente con una realidad del mercado: la falta de demanda. «Ahora se produce una situación medio particular porque hay mucha oferta pero falta demanda», graficó el directivo.
Este desbalance entre propietarios buscando inquilinos y un público con ingresos ajustados está golpeando de forma directa a las cotizaciones. «Esa situación de haber mucha oferta y poca demanda hace que los precios bajen, sobre todo los precios locativos», reveló Ferreira.
Según explicó el especialista, el mercado posadeño se está regulando por necesidad y tiempo de espera:
«Un inmueble que se pone en alquiler a determinado precio, al pasar los días y no alquilarse, tiende a bajar su valor. Lo mismo está pasando con las ventas: se tasa una propiedad, se fija un valor de salida, pero si pasan cinco o seis meses y no se concreta la operación, el precio inevitablemente tiende a la baja», concluyó.




