En una nueva entrega de Punto de Vista, conducido por Sabrina Spinelli con la colaboración de Martín Souza para las plataformas de C6Digital, el programa volvió a poner sobre la mesa un tema que crece en interés, consultas y discusiones: el cannabis medicinal. Esta vez, la invitada fue la doctora Noelia Fernanda Rivero, médica especialista en fitoterapia canábica y directora médica de Fundación Pango, en una charla que avanzó entre definiciones médicas, preguntas concretas y una fuerte necesidad de derribar prejuicios.
Desde el comienzo, Sabrina marcó el tono de la entrevista con una de esas preguntas que ordenan el tema para la audiencia: “¿Qué es la cannabis medicinal?”. A partir de ahí, Rivero explicó que el aceite es apenas una de las presentaciones posibles, ya que el cannabis medicinal puede administrarse de distintas maneras, incluso en cremas para uso cosmético. La conductora fue guiando la conversación con intervenciones breves pero precisas, buscando que cada respuesta bajara a un lenguaje claro y cotidiano.
Lejos de una mirada simplificada, la médica remarcó que el cannabis viene siendo estudiado desde hace décadas y que su aplicación se vincula con el sistema endocannabinoide, encargado de regular funciones clave del organismo como la inflamación, el apetito, el estado de ánimo y el descanso. Sabrina empujó entonces la pregunta que probablemente muchos se hacían del otro lado de la pantalla: en qué patologías se suele administrar. La respuesta abrió un panorama amplio: migrañas, síndrome de intestino irritable, trastornos inflamatorios y otras afecciones donde la desregulación del organismo puede encontrar alivio con fitocannabinoides.

Uno de los momentos más fuertes de la entrevista llegó cuando comenzaron a entrar consultas del público. Ahí el programa ganó en cercanía y utilidad. Ante la inquietud de una persona que contó haber sentido adormecimiento y hormigueo tras tomar gotas sublinguales, Rivero aprovechó para derribar uno de los mitos más frecuentes: que por ser natural, el cannabis puede consumirse sin control. Sabrina recogió esa definición y la llevó a una idea central de toda la charla: no se trata de automedicarse, sino de un tratamiento que debe ser indicado y acompañado por un profesional.
La entrevista también se metió en otra zona sensible: el uso del cannabis en trastornos del sueño y ansiedad. Sabrina preguntó si podía ser una alternativa frente a las pastillas que “dejan zombi”, y Rivero sostuvo que hoy se utiliza como adyuvante, con un esquema de dosis progresivas que incluso puede ayudar a reemplazar de manera paulatina otros fármacos. Sin caer en promesas exageradas, la especialista insistió en que no hay efectos mágicos ni inmediatos, sino respuestas que se construyen con seguimiento, ajuste de dosis y observación clínica.

Otro tramo interesante apareció cuando Sabrina llevó el eje a los temas que hoy atraviesan a miles de personas: estrés, obesidad, descanso alterado y sobrecarga de medicación. Allí Rivero explicó que existen estudios sobre cannabis y trastornos metabólicos, al tiempo que cuestionó la naturalización de la “pastillita para dormir” en personas mayores. La médica advirtió sobre los riesgos del acostumbramiento, las caídas nocturnas y hasta la predisposición a cuadros más complejos, en una definición que dejó claro que el debate no pasa solo por incorporar nuevas terapias, sino también por revisar hábitos médicos muy instalados.
La conductora también abrió el juego a una pregunta que aparece cada vez más seguido: cómo se accede legalmente al tratamiento. Rivero explicó el funcionamiento del Reprocann como herramienta para registrar el cultivo personal o de terceros, dentro del marco regulatorio vigente.

Pero el tramo más punzante llegó cuando Sabrina la consultó por el uso recreativo. Allí la médica respondió con una mirada que seguramente generará debate: sostuvo que muchos consumos llamados recreativos terminan buscando relajación, descanso o alivio, y que en ese sentido también expresan una necesidad terapéutica.
Sobre el cierre, Sabrina volvió a llevar la entrevista al terreno humano, preguntando qué puede hacer alguien que quiera empezar una consulta. Rivero habló de su atención en consultorio, del trabajo con organizaciones y del acompañamiento constante que requieren estos tratamientos. No fue un cierre técnico, sino una especie de síntesis del espíritu de la charla: el cannabis medicinal no fue presentado como una fórmula milagrosa, sino como una herramienta clínica que necesita conocimiento, responsabilidad y seguimiento.

Con preguntas directas, un tono cálido y una conducción que supo traducir un tema complejo al lenguaje de todos los días, Sabrina Spinelli logró que Punto de Vista no se quedara solo en la polémica. La entrevista con Noelia Fernanda Rivero dejó algo más valioso: información, contexto y una invitación a discutir con seriedad un tema que ya dejó de estar en los márgenes.




