(Cobertura especial de Jorge Kurrle para C6Digital desde Agua Vista, Paraguay 🇵🇾) Desde San Juan del Paraná, a pocos minutos de Encarnación, Agua Vista empieza a escribir una nueva página para el desarrollo turístico, inmobiliario y logístico de la región. Lo que durante años fue una aspiración postergada, marcada por intentos fallidos, problemas administrativos y proyectos que no lograban despegar, hoy se transformó en una realidad concreta: un aeródromo privado con helipuerto, infraestructura de primer nivel y una apuesta fuerte por conectar al sur paraguayo con los principales polos económicos del país.

En diálogo con C6Digital, Elio Saurini, presidente de AMAE, la sociedad anónima desarrolladora de Agua Vista, destacó que esta obra representa mucho más que una pista de aterrizaje. Es, según sus palabras, la concreción de un anhelo de más de una década. “Este creo que fue el proyecto número 7 u 8 de aeródromos que se hicieron, y por fin terminamos”, expresó, remarcando el enorme esfuerzo de la sociedad, del accionista mayoritario y del equipo encabezado por Andrés Prociup.

La magnitud del proyecto no pasa solamente por su carácter 100% privado, sino por el contexto en el que se inserta. Agua Vista ya cuenta con cancha de golf, playa, náutica, salón de eventos, desarrollo residencial y una batería de amenities que lo convierten en un polo de atracción regional. A eso ahora se suma una infraestructura aérea pensada para empresarios, inversores, turistas, familias y compañías que necesitan moverse con mayor rapidez dentro de Paraguay y hacia la región.

El impacto puede ser decisivo. Saurini fue claro al señalar que Encarnación y el departamento de Itapúa vienen creciendo con fuerza, pero aún arrastran una dificultad concreta: la conectividad aérea. “No hay vuelos regulares”, explicó, y remarcó que el aeropuerto de Encarnación queda distante tanto de la ciudad como de Agua Vista. En ese escenario, el nuevo aeródromo aparece como una respuesta directa a una demanda real: reducir tiempos, facilitar traslados y potenciar inversiones.

La comparación es contundente. Un vuelo privado desde Asunción hasta la zona puede tomar entre 40 minutos y una hora, pero antes el traslado terrestre posterior podía demandar casi el mismo tiempo. Con la nueva infraestructura, ese tramo se simplifica: los aviones pueden llegar directamente a Agua Vista. Lo mismo ocurre con conexiones desde Ciudad del Este y otras ciudades estratégicas.

El proyecto también incorpora un helipuerto con capacidad para tres helicópteros, una decisión que acompaña una tendencia creciente en Paraguay: el uso de aeronaves privadas no solo por sectores de alto poder adquisitivo, sino también por empresas que trasladan gerentes, CEOs y equipos ejecutivos.
“Había que hacer el aeródromo y también el helipuerto”, sintetizó Saurini.

Pero Agua Vista no apunta únicamente al movimiento de fin de semana. La proyección incluye una población estable, familias que ya eligieron vivir allí y nuevos residentes que ven en el lugar una combinación de seguridad, naturaleza, servicios y conectividad. A la vez, mantiene su perfil turístico y recreativo, con visitantes que llegan por eventos, deportes, descanso o inversión.

La llegada del aeródromo privado fortalece además el valor inmobiliario del complejo. Según explicó Saurini, los lotes más cercanos al río prácticamente ya están vendidos, mientras que las nuevas opciones rondan entre los 100 y 120 dólares el metro cuadrado, valores que —comparados con otros countries de Paraguay— considera competitivos por la infraestructura disponible.

Agua Vista se presenta así como una señal concreta de hacia dónde mira la región: más conectividad, más servicios, más inversión privada y una infraestructura capaz de colocar a San Juan del Paraná y Encarnación en otra escala de desarrollo.

Lo que antes era un proyecto que no lograba avanzar, hoy ya tiene pista, helipuerto y destino. Desde Agua Vista, Paraguay, la cobertura especial de Jorge Kurrle para C6Digital muestra una postal de impacto: el sur paraguayo no solo crece por tierra y por río; ahora también empieza a despegar por aire.




