(Cobertura especial de Jorge Kurrle para C6Digital desde Encarnación, Paraguay 🇵🇾) Agua Vista impacta desde el primer momento. No solamente por la dimensión del predio, por la pista de aterrizaje o por el helipuerto que se abre como postal moderna frente al paisaje paraguayo, sino por esa mezcla poco frecuente entre exclusividad, naturaleza, negocios y vida cotidiana.

Hasta allí llegó C6Digital, invitado especialmente para conocer el funcionamiento de un aeropuerto privado que ya empieza a marcar diferencia en la región. En medio del recorrido, con el helipuerto de fondo, la zona de sunset preparada para encuentros y el movimiento propio de un desarrollo en plena expansión, apareció Daniella Cortés, corredora inmobiliaria y comercializadora exclusiva del condominio, para contar de manera simple lo que representa este lugar.

“Hoy somos únicos, esa es la realidad”, resumió Daniella, al explicar que cuesta encontrar un comparativo con un espacio que reúna pista de aterrizaje, cancha de golf, náutica con salida directa al río, restaurante abierto los 365 días del año, supermercado, tenis, trekking, mini golf y un esquema residencial pensado tanto para vivir como para invertir.

El dato no es menor: con la inauguración del aeropuerto también se presentó un mini golf que replica la cancha principal, una propuesta que —según explicó— también es la primera de su tipo en Paraguay. Agua Vista no busca mostrarse solamente como un barrio cerrado premium, sino como una experiencia integral: un lugar donde se puede llegar por aire, trabajar, hacer deporte, reunirse, descansar y proyectar una vida con otra calidad de entorno.

La escena lo decía todo. Jorge Kurrle conversaba con Daniella sobre el techo del edificio, mientras abajo se proyectan dependencias, espacios operativos y un futuro rooftop gastronómico. Alrededor, la pista, los hangares, la torre de control y el helipuerto completan una imagen poco común para la región: inversión privada concreta, funcionando y con ambición de seguir creciendo.

Daniella explicó que el aeropuerto todavía no tiene habilitación internacional. Por ahora, quienes llegan desde el exterior deben realizar primero los trámites migratorios en el aeropuerto de Encarnación y luego trasladarse hasta Agua Vista. Sin embargo, dejó abierta una puerta importante: se trabaja para avanzar en esa dirección. No es una promesa al aire, sino parte del proceso natural de un proyecto que ya dio varios pasos grandes.

Uno de los puntos que más remarcó fue la accesibilidad. Aunque el entorno parece muy VIP, Daniella insistió en que no se trata de un espacio imposible. Los lotes de Agua Vista rondan entre los 800 y 1.200 metros cuadrados, con alternativas de financiación de hasta 84 meses. Además, buscó derribar un mito habitual: el de las expensas inaccesibles. Según contó, en muchos casos no llegan ni a los 100 dólares, incluyendo mantenimiento, servicios comunes y acceso a prestaciones del complejo.

“Muchas veces se fantasea con los números”, dijo entre risas, dejando claro que parte de su trabajo también consiste en explicar, ordenar expectativas y mostrar el verdadero alcance de la inversión.

Agua Vista está ubicado a 17 kilómetros del centro de Encarnación. En condiciones normales de tránsito, el viaje demanda alrededor de 18 minutos. La distancia, que en otro momento pudo parecer una barrera, hoy se transforma en parte del atractivo: estar cerca de la ciudad, pero con otra escala de vida.

En el predio ya viven familias de manera permanente. También hay propietarios que lo eligen para fines de semana, reuniones, deportes o descanso. Daniella contó que el interés llega desde distintos puntos del mundo: argentinos, paraguayos, brasileños, uruguayos, europeos e incluso visitantes de Estados Unidos. “Yo diría que hay gente del mundo”, graficó.

La conversación también dejó una mirada más personal. Daniella no se presentó solamente como vendedora. Se definió como “especialista en buenos negocios” y explicó que hoy el mercado exige mucho más que mostrar una propiedad: hay que asesorar, acompañar, leer oportunidades y ayudar a cada cliente a tomar una decisión con certezas.

“Me encanta acompañar cada cliente que decide comprar una propiedad o hacer un desarrollo inmobiliario”, expresó.
Y en esa frase apareció una clave del momento: el negocio inmobiliario ya no se mueve solo por metros cuadrados, sino por proyectos de vida, confianza y visión de futuro.

También habló del mercado argentino, que empieza a mostrar mayor movimiento con el impulso de los créditos hipotecarios, la venta de propiedades antiguas bien ubicadas y la necesidad de muchos propietarios de repensar qué hacer con sus inmuebles. Para Daniella, muchas veces no se trata simplemente de vender, sino de mirar de nuevo una propiedad, encontrarle potencial o decidir si conviene reconvertirla.

La nota tuvo además un tono cercano, casi de charla caminada. Hubo espacio para hablar del puente, de las filas, de la adaptación a la vida entre Argentina y Paraguay, y de esa frase que Daniella repite con convicción:
“A Agua Vista lo elijo como mi lugar en el mundo”.

Esa definición resume buena parte de lo que se vio durante la cobertura. Agua Vista no es solamente una pista privada ni un desarrollo inmobiliario con amenities. Es una apuesta a otra forma de habitar la región, donde la conectividad aérea, el río, el golf, los negocios y la vida cotidiana conviven en un mismo escenario.

Desde Encarnación, Paraguay, Jorge Kurrle y C6Digital mostraron en exclusiva una postal de inversión privada que ya no está en los planos: está en marcha, tiene pista, helipuerto, propietarios, residentes y una proyección que busca poner a Agua Vista en el mapa de los grandes desarrollos regionales.




