Con el objetivo de promover un envejecimiento activo y fortalecer una atención centrada en las personas, concluyó el ciclo de neuroestimulación cognitiva y terapia asistida con perros destinado a los residentes del Hospital Monoclínico de Geriatría Miguel Lanús.


La iniciativa, desarrollada durante dos meses, buscó mejorar la calidad de vida de los adultos mayores mediante propuestas innovadoras orientadas al bienestar físico, cognitivo y emocional.


La actividad fue impulsada de manera conjunta por la Dirección de Gerontología, la Dirección de Calidad y Seguridad del Paciente, el equipo interdisciplinario del hospital y la Escuela N.º 65, en un trabajo articulado que promovió intervenciones humanizadas adaptadas a las necesidades de cada residente.

Durante el ciclo se realizaron actividades de neuroestimulación cognitiva destinadas a fortalecer la memoria, la atención y las funciones ejecutivas, con ejercicios adaptados a las capacidades de cada participante. En paralelo, se desarrollaron sesiones de terapia asistida con perros, una herramienta que favoreció el vínculo afectivo, la comunicación, la participación social y el bienestar emocional.

La psicóloga Bárbara Stach, integrante del equipo de Gerontología, explicó que las propuestas fueron diseñadas teniendo en cuenta el grado de deterioro cognitivo y las características particulares de cada residente. Para ello, se contemplaron aspectos como las capacidades visuales, sensoriales y de lectoescritura, con el fin de garantizar actividades accesibles y significativas.


Además, destacaron la buena participación de los residentes durante las distintas jornadas, respetando siempre la decisión de quienes eligieron participar únicamente de las actividades de estimulación cognitiva.


Las intervenciones asistidas contaron con la presencia de los perros de terapia Lélape, una Golden Retriever; Bort, un Schnauzer; y Mumbai, un Bulldog Francés, quienes participaron en dinámicas orientadas a estimular la interacción social, la motricidad y el fortalecimiento de los vínculos entre los participantes.


Como parte del cierre, los organizadores realizaron una encuesta entre los residentes para conocer su experiencia y recoger sugerencias de cara a futuras ediciones. En ese marco, adelantaron que el programa tendrá continuidad durante los meses de agosto y septiembre.


La jornada concluyó con la entrega de presentes a los participantes. Los residentes con deterioro cognitivo grave o severo recibieron peluches sensoriales con forma de perro salchicha, diseñados para estimular la percepción táctil y brindar contención emocional. En tanto, quienes participaron del resto de las actividades fueron reconocidos con bufandas y cuellos polares por su compromiso durante todo el ciclo.


Del acto de cierre participaron la directora de Gerontología, Silvia Tarón; el director del Hospital Monoclínico de Geriatría Miguel Lanús, Eduardo Segura; Noelia González, en representación de la Dirección de Calidad y Seguridad del Paciente, junto al equipo de salud del hospital.






