El empresario hotelero de Posadas dialogó con Jorge Kurrle en C6Digital y describió un panorama complejo para el sector: baja ocupación, altos costos, competencia informal, menor movimiento turístico y falta de herramientas para las pymes. También planteó que la crisis actual es más difícil que la pandemia y que el 2001.

El empresario hotelero Ángel Litvin analizó en C6Digital la situación que atraviesa el sector en Posadas y trazó un diagnóstico preocupante: caída de la ocupación, incremento de costos, menor circulación de dinero, competencia informal y un escenario económico que todavía no muestra señales concretas de recuperación para la actividad.

En diálogo con Jorge Kurrle, Litvin señaló que el centro posadeño fue “bastante golpeado” durante este año, con comercios importantes que cerraron sus puertas y una merma visible en el movimiento cotidiano. En ese contexto, consideró que la llegada de McDonald’s a calle Bolívar “vino a refrescar un poco” y a generar algo de movimiento en una zona que necesitaba mayor actividad.
Kurrle le planteó el impacto de la caída del consumo y el aumento de los costos, y el empresario reconoció que debió realizar una reestructuración importante. “Bajó muchísimo la ocupación”, explicó, al mencionar también cambios en el turismo corporativo posteriores a la pandemia, cuando muchas actividades comenzaron a resolverse mediante home office y disminuyó la necesidad de viajes laborales.

“Queremos competir bajo las mismas reglas”
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la competencia de los alojamientos informales, especialmente departamentos temporarios que funcionan sin los mismos controles ni exigencias que un hotel formal. Litvin advirtió que muchos de esos espacios no están debidamente registrados, no pagan impuestos y tampoco cumplen con requisitos de seguridad e higiene que sí se exigen a los establecimientos hoteleros.

Ante la consulta de Kurrle sobre la necesidad de que los concejales trabajen en una regulación, el empresario sostuvo que el sector ya mantuvo reuniones y presentó notas, pero que hasta ahora no encontró voluntad política suficiente para ordenar la actividad.
“No se habla de prohibirlo. Lo que queremos es competir bajo las mismas reglas”, remarcó.
Litvin graficó la situación con un dato contundente: la ocupación promedio en Posadas desde enero se ubica entre el 30% y el 40%. Para el empresario, ese nivel es muy bajo y no alcanza para sostener estructuras hoteleras que requieren personal, servicios permanentes, mantenimiento y costos fijos elevados.

“Es una crisis peor que la del 2001 y peor que la pandemia”
Durante la entrevista, Jorge Kurrle puso sobre la mesa el nivel de estrés que implica sostener una pyme en este contexto, con sueldos, servicios, impuestos y costos crecientes. Litvin fue categórico:
“Creo que es una crisis peor que la del 2001 y peor que la pandemia”.
Según explicó, durante la pandemia el sector estaba cerrado, pero existían mecanismos de asistencia y mayor control sobre los costos; en cambio, actualmente los hoteles deben seguir funcionando con baja demanda y sin herramientas claras de alivio.

El empresario aclaró que no plantea una crítica directa al Gobierno nacional, pero sí cuestionó la falta de medidas concretas para las pymes. Sostuvo que la reforma laboral no tuvo impacto real en el sector, que la carga impositiva sigue igual y que no aparecen instrumentos que permitan mejorar la competitividad frente a otros destinos, como Paraguay.
El Hotel Urbano, los privados y una pregunta de fondo
Kurrle también llevó la conversación hacia el Hotel Urbano, administrado por el Estado provincial, y Litvin marcó una diferencia con el sector privado. Señaló que se trata de un hotel construido por la Provincia y que compite con empresarios que ya invirtieron durante años en Posadas.
El empresario recordó que hoteleros locales no tuvieron la oportunidad de evaluar una posible gestión del establecimiento y planteó que sería razonable consultar a quienes administran buena parte de la capacidad hotelera de la ciudad. También dejó una propuesta: que el hotel pueda ser utilizado por afiliados del IPS que vienen del interior y necesitan alojarse en Posadas.
En ese tramo, Litvin mencionó que el Hotel Urbano cuenta con 84 habitaciones, mientras que el Hotel Posadas, que él administra, posee 70 habitaciones. Por la baja ocupación, reconoció que debieron reducir estructura y cerrar sectores operativos, aunque aseguró que mantienen los servicios habituales.
Gastronomía abierta y expectativas por julio
Litvin también aprovechó la entrevista para recordar que el Hotel Posadas mantiene su gastronomía abierta no solo para pasajeros, sino también para vecinos de la ciudad. Indicó que cuentan con desayuno, almuerzo y cena, además de una carta disponible para quienes quieran acercarse al establecimiento.
Sobre las expectativas inmediatas, el empresario dijo que el panorama sigue siendo incierto, aunque intenta mantener una mirada optimista. Señaló que eventos puntuales, como las carreras, pueden generar buenos fines de semana, pero advirtió que “con dos días no se salva” una estructura que debe sostenerse durante todo el mes. Además, indicó que las reservas para las vacaciones de invierno vienen más tranquilas que en otros años.
Menos brasileños y una ciudad más cara en dólares
Kurrle le consultó además por la menor presencia de turistas brasileños. Litvin explicó que el tipo de cambio cambió el comportamiento del visitante de Brasil: “Estamos caros en dólares”, resumió, al señalar que comer y alojarse en Posadas ya no resulta tan accesible como en otros momentos.
El empresario también coincidió con otros comerciantes en que la presión fiscal y los controles recaen cada vez más sobre quienes permanecen en la formalidad. Contó que llegó a tener tres inspecciones laborales en un mes, pese a tener a los trabajadores registrados, y planteó que el sistema parece mirar siempre a la misma parte del sector privado.
Una pyme que resiste
Hacia el final de la charla, Jorge Kurrle destacó la experiencia familiar detrás del emprendimiento y la dificultad de sostener una empresa durante una crisis prolongada. Litvin reconoció que la situación se volvió cada vez más pesada y que, pese a los anuncios de recuperación, todavía no se ve un derrame concreto en sectores como hotelería, comercio o construcción.
Actualmente, el empresario indicó que trabaja con 17 empleados entre el hotel y la joyería familiar, sin acceso a créditos convenientes y con tasas que hacen difícil tomar financiamiento.
El Hotel Posadas está ubicado en Bolívar 1949, entre Colón y San Lorenzo, al lado de McDonald’s. Para Litvin, esa nueva presencia comercial “le dio otro color” a una calle Bolívar que venía apagada, aunque insistió en que el desafío de fondo sigue siendo recuperar movimiento, ordenar la competencia y generar condiciones reales para que las pymes puedan sostenerse.
Por Jorge Kurrle / C6Digital




