El jefe de la Unidad Regional X de Posadas, brindó detalles en Radio Identidad y C6Digital sobre el violento episodio ocurrido en el barrio Ingar. Confirmó que el dueño de los animales deberá rendir cuentas ante los estrados judiciales y el municipio por la falta de medidas de seguridad que derivó en la muerte de un perro.
La preocupante problemática de la presencia de animales potencialmente peligrosos sueltos en la vía pública sumó un capítulo judicial en la zona sur de la capital provincial. En declaraciones al programa La Palabra Justa (emitido en dúplex por Radio Identidad y C6Digital), el jefe de la Unidad Regional X, Horacio Esquivel, confirmó la apertura de una causa judicial y la intervención de las áreas de control municipal tras el ataque de tres perros de la raza pitbull que terminaron con la vida de una mascota vecinal en el populoso complejo de Itaembé Miní.
El jefe policial precisó que el grave incidente se registró el pasado lunes 15 de junio, alrededor de las 21:00 horas, en el barrio Ingar (jurisdicción de la Comisaría Novena). Un llamado de emergencia a la línea 911 alertó a las patrullas, que se dirigieron al lugar y se entrevistaron con una vecina de 47 años. La mujer, profundamente consternada, manifestó que minutos antes los pitbulls pertenecientes a un residente de la misma cuadra habían atacado ferozmente a su perro de contextura pequeña, provocándole heridas que le causaron la muerte de forma instantánea.
Indignación vecinal y asamblea en el barrio
La gravedad del ataque y el temor de que la situación pase a mayores provocaron una rápida reacción de la comunidad. Ante la falta de recaudos por parte del dueño de los canes, los vecinos se congregaron en una asamblea pública para manifestar su indignación y exigir medidas de protección urgentes.

«Los vecinos se reunieron manifestando que esas mascotas no recibían la atención necesaria y que existe un riesgo inminente», relató Esquivel.
Los habitantes del barrio advirtieron que no se trataba de un hecho aislado, sino que ya se habían registrado situaciones de hostilidad similares con otros animales de la zona.
«El miedo principal que expresan las familias del lugar es que, debido al nivel de descontrol de los animales, el próximo ataque pueda ser contra un niño o cualquier persona que transite por la vereda», señaló el jefe de la UR-X.
Frente a la tensión vecinal, personal de la comisaría local se hizo presente en la reunión para explicar los pasos legales que se están ejecutando. La Policía ya tomó declaraciones testimoniales y realizó las consultas pertinentes al juzgado de instrucción en turno, del cual se aguardan directivas inminentes respecto al destino de los tres animales.
El propietario deberá rendir cuentas ante la Justicia y la Municipalidad
El comisario general Esquivel remarcó que las actuaciones judiciales ya se encuentran en marcha y que el dueño de los pitbulls afrontará severas responsabilidades tanto en el ámbito penal como en el contravencional y administrativo.
Inspección ambiental y sanitaria: La Policía elevará las actuaciones formales a la Municipalidad de Posadas para que sus inspectores verifiquen las condiciones edilicias del hábitat de los perros, el estado de las documentaciones y el carnet de vacunación obligatorio.
Rendición de cuentas:
«El propietario va a tener que rendir cuentas ante la Justicia en cuanto al cuidado real que les da a sus mascotas, acreditar su sanidad y, fundamentalmente, adoptar de forma obligatoria los recaudos edilicios para que no se vuelvan a escapar», detalló el jefe de la UR-X.
«Son perros amigables, pero ante una situación de enojo el daño es mayor»
Hacia el final de la entrevista, Esquivel buscó concientizar a los propietarios de este tipo de razas catalogadas como fuertes o imponentes, desmitificando ciertos prejuicios pero llamando a la estricta responsabilidad civil.
«Queremos llamar la atención a los vecinos para que por favor tengan cuidado con sus mascotas. El pitbull es una raza imponente, pero en general son perros muy sensibles y amigables. No obstante, siempre conservan su esencia natural y su fuerza; en una situación de enojo donde salen de control, obviamente son muchísimo más peligrosos que un perro de raza pequeña por la potencia que tienen y pueden generar un daño enorme», reflexionó el jefe policial.
Finalmente, destacó la celeridad con la que está actuando la Justicia local en las causas vinculadas al maltrato animal y a la falta de deber de cuidado de mascotas peligrosas, instando a la comunidad a radicar las denuncias de forma inmediata para prevenir accidentes trágicos.




