Durante el bloque «Cara o Ceca» por la señal de C6Digital, los analistas políticos Martín Cáceres y Carolina Rodríguez desmenuzaron el impacto de la crisis yerbatera y los detalles de la iniciativa legislativa impulsada por Juan José Szychowski y Carlos Rovira. El proyecto busca «abrir los libros» de toda la cadena, aplicar exenciones impositivas progresivas y crear una cobertura social integral para los trabajadores del sector.

La crisis que atraviesan las más de 11.000 familias productoras de yerba mate en Misiones, agudizada tras la desregulación nacional que le quitó al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) la facultad de fijar precios mínimos, motivó el diseño de una herramienta legislativa estratégica. En el programa Cara o Ceca, emitido por C6Digital, se analizaron los alcances de un nuevo proyecto de ley de trazabilidad yerbatera que está próximo a ser presentado en la Cámara de Representantes provincial.
Los conductores explicaron que la normativa —en la que trabaja activamente el diputado provincial y expresidente del INYM, Juan José Szychowski— apunta a transparentar de punta a punta el valor del producto, desde que se cosecha la hoja verde en la chacra hasta que el paquete llega a la góndola del supermercado.

«Libros abiertos» para conocer la rentabilidad real
El núcleo de la propuesta radica en transformar el actual programa voluntario del Centro de Monitoreo de la Cadena Yerbatera (CETIM) en una ley de adhesión obligatoria para todos los eslabones: productores primarios, secaderos, molinos, industrias y comercializadores.
«Trabajar con el libro abierto significa que todo el mundo conozca los costos reales: cuánto se paga de combustible, mano de obra o fertilizantes», explicaron.
Esta información fina servirá como una herramienta de negociación clave para que el colono pueda defender el precio de su producción frente a la industria.
La medida encierra también un fuerte trasfondo de resistencia política frente al modelo económico federal. Según se analizó en el bloque, funcionarios nacionales han deslizado intenciones de avanzar hacia la concentración agraria, desestimando los esquemas de producción menores a las 40 hectáreas:
«El modelo centralista busca terminar con el minifundio argumentando que no es rentable. Detrás de eso hay familias misioneras históricas. Si se desplaza al colono, se abandonan los yerbales y esas familias terminan empujadas a los cordones de pobreza de las grandes ciudades como Posadas, San Vicente o Eldorado. Esta ley busca blindar el arraigo a la chacra», advirtieron en el programa.

Alivio fiscal y la paradoja del mercado
El análisis aportó datos alarmantes provistos por los sectores técnicos: en los últimos años, el valor real del kilo de hoja verde que recibe el productor cayó un 30%, a pesar de que las exportaciones de yerba mate se incrementaron en idéntico porcentaje. Al no existir una lógica de «oferta y demanda» que justifique el desplome del precio al colono, la Provincia busca intervenir mediante incentivos fiscales específicos incorporados al proyecto:
Exención total de Ingresos Brutos: Beneficiará de forma directa a los molinos pequeños que procesen y envasen entre 1.000 y 25.000 kilos anuales.
Reducción del 50%: Se aplicará una alícuota reducida para aquellos establecimientos que produzcan hasta 50.000 kilos.
Escala progresiva: A partir de ese volumen, las alícuotas se evaluarán caso por caso, buscando que el alivio fiscal en la industria se traslade tanto en un mejor pago al productor primario como en un precio más accesible para el consumidor final.

Inclusión social: La Tarjeta Sanitaria Yerbatera
Más allá de las variables macroeconómicas, el proyecto de ley contempla una arista humanitaria impulsada por el diputado Carlos Rovira: la creación de una Tarjeta Sanitaria y Social con cobertura médica específica para todo el universo de la actividad.
A diferencia del sector tabacalero, que cuenta con una estructura mutual y de obras sociales consolidada a través de sus gremios y cooperativas, los trabajadores de la yerba mate —especialmente los tareferos y los minifundistas más vulnerables— carecen históricamente de un sistema de contención médica integral. Esta credencial buscará garantizar el acceso a la salud para el sostén de las familias agrarias, mitigando el impacto del desarraigo en las zonas rurales de la tierra colorada.





