Los salarios registrados cayeron un 0,8% en febrero en términos reales y acumularon una baja del 6% interanual de poder adquisitivo, según los últimos datos analizados, marcando así la sexta caída consecutiva frente a la inflación. El indicador vuelve a encender alertas sobre el deterioro del ingreso de los trabajadores formales en Argentina.
El informe detalla que, si bien los salarios mostraron incrementos nominales en el mes, estos no lograron superar el avance de los precios. De esta manera, el poder de compra de los trabajadores registrados volvió a retroceder, consolidando una tendencia negativa sostenida.
La pérdida del salario real se viene profundizando desde fines del año pasado, con seis meses consecutivos de caída. En ese período, la inflación se mantuvo por encima de las actualizaciones salariales, generando un desfasaje que impacta directamente en el consumo.
El sector público aparece entre los más afectados por esta dinámica, con ajustes que quedaron rezagados respecto del índice de precios. En el sector privado registrado, la situación también muestra retrocesos, aunque con variaciones según la actividad económica.
De acuerdo al análisis, los ingresos formales continúan sin lograr recomponer su poder adquisitivo frente al ritmo inflacionario. Las negociaciones paritarias siguen intentando recuperar terreno, aunque con resultados limitados en el corto plazo.
Con este escenario, los salarios registrados acumulan seis meses consecutivos de caída real, consolidando una tendencia que impacta en la capacidad de consumo de los hogares y en la actividad económica en general.




