En una nueva entrega de Punto de Vista, por las plataformas de C6Digital, Sabrina Spinelli (conductora del ciclo con la colaboración de Martín Souza) abrió una conversación necesaria sobre la salud neurológica en adultos: esos síntomas que muchas veces se naturalizan, pero que pueden estar avisando que algo necesita ser revisado.

El invitado fue el doctor Hugo Solís, especialista en Neurología Clínica y Electromiografía, quien repasó las consultas más frecuentes que llegan hoy al consultorio: insomnio, estrés, déficit atencional, cefaleas, migrañas, epilepsia, Parkinson, accidentes cerebrovasculares, deterioro cognitivo y otras enfermedades neurológicas.

Desde el inicio, Spinelli marcó el tono de la entrevista al señalar que muchas veces se habla de neurología infantil, pero poco de neurología en adultos. Esa observación permitió abrir una charla cercana, clara y útil para la audiencia. Solís explicó que, tras años de trabajo hospitalario y su actual dedicación a la práctica privada, comenzó a observar con más fuerza un fenómeno cotidiano: el estrés empezó a ocupar un lugar central en la consulta neurológica.
“Empezamos a ver mucho insomnio como motivo de consulta”, remarcó el especialista, al describir un escenario donde el mal dormir, la ansiedad, la sobrecarga mental y los problemas de atención aparecen cada vez con más frecuencia.
Uno de los puntos más fuertes de la charla fue el abordaje de las migrañas y los dolores de cabeza. Sabrina llevó la conversación hacia una pregunta concreta y habitual: cuándo un dolor de cabeza deja de ser algo pasajero y merece atención médica.

Solís fue claro: no todos los dolores son iguales. Explicó que hay que prestar atención cuando cambia el patrón de una migraña conocida, cuando aparecen síntomas nuevos como aura visual o sensitiva, o cuando el dolor aparece de forma brusca e intensa. También advirtió sobre los dolores que surgen durante una relación sexual, al toser o al realizar un esfuerzo.
“Ese tipo de dolor de cabeza intenso amerita un control urgente en guardia”, sostuvo el neurólogo, al señalar que en esos casos se deben descartar situaciones graves como aneurismas o malformaciones vasculares.

Martín Souza, co conductor junto a Sabrina Spinelli
La conductora también compartió una experiencia personal con migraña con aura, lo que le dio a la entrevista un tono más humano y permitió que el especialista explicara cómo este fenómeno puede involucrar distintas áreas del cerebro.
En ese tramo, Solís dejó una frase clave para quienes conviven con dolores de cabeza frecuentes:
“Hay gente que 15 días al mes está con migraña o funcionando mal; ahí hay que hacer algo”.
Según explicó, hoy existen tratamientos que mejoraron notablemente y que pueden cambiar la calidad de vida del paciente.
La conversación también puso el foco en una conducta muy común: acostumbrarse al dolor. Spinelli insistió en la importancia de no naturalizar frases como “yo siempre tengo dolor de cabeza”. Solís acompañó esa idea y remarcó que la migraña no es solo el momento del dolor, sino también lo que ocurre antes y después.
“A veces el paciente tarda tres días en volver a estar cognitivamente bien después de un episodio”, explicó, y agregó que esa situación se puede modificar con una consulta adecuada y tratamiento oportuno.
Otro eje central fue el sueño. A partir de una consulta del público, el especialista explicó que dormir mal impacta directamente en la memoria, porque durante el sueño se consolidan los aprendizajes y recuerdos.
“Ordenar el sueño es vital”, afirmó Solís, aunque aclaró que cada caso debe ser analizado de manera singular, porque detrás del insomnio puede haber ansiedad, problemas anímicos u otras causas que requieren una mirada integral.
Ordenar el sueño es vital”

La entrevista también abordó una preocupación frecuente: los olvidos. Ante la pregunta sobre si olvidarse llaves, nombres o datos cotidianos puede ser señal de demencia, el neurólogo llevó tranquilidad, pero también marcó diferencias importantes.
Explicó que el olvido aislado es frecuente, especialmente en una sociedad atravesada por el estrés. Sin embargo, advirtió que la preocupación aparece cuando esos olvidos impactan en el trabajo, en la vida diaria o cuando la persona no registra la gravedad de lo que está ocurriendo.
“No le otorgaría tanto valor al olvido de nombres propios como hecho aislado”, señaló.
Pero también advirtió que cuando una persona comienza a olvidar cuestiones centrales de su actividad habitual, como compromisos laborales o responsabilidades específicas, es necesario consultar.
En relación con el deterioro cognitivo, Solís remarcó la importancia de los hábitos saludables. Habló de la presión arterial, el colesterol, la glucemia, el peso, la alimentación y la vida social como factores que inciden directamente en la salud cerebral.
“Todo lo que se pueda evitar, hay que tratar de hacerlo”, sostuvo, al referirse especialmente al deterioro cognitivo vascular, que puede estar asociado a hipertensión mal controlada y microinfartos cerebrales.
“Todo lo que se pueda evitar, hay que tratar de hacerlo”
La entrevista también abrió un espacio para los adultos mayores y la actividad física. El especialista remarcó que no siempre se trata de grandes rutinas: caminar, moverse, ejercitarse sentado o usar elementos simples como una pesita o un palo de escoba ya pueden ayudar a salir del sedentarismo.
“Ya estamos haciendo ejercicio cuando salimos del sedentarismo”, explicó, al destacar que la exigencia debe ser proporcional a la condición de cada persona.
Otro momento de interés fue la explicación sobre la electromiografía. Solís reconoció que es un estudio que puede resultar doloroso porque en muchos casos se realiza con agujas, pero remarcó su valor diagnóstico en cuadros como Guillain-Barré, enfermedades musculares, neuropatías en pacientes diabéticos, hernias de disco cervicales o lumbares y síntomas como quemazón, adormecimiento o debilidad.
Hacia el final, Sabrina llevó la charla al terreno de los jóvenes y el uso excesivo de pantallas. Solís advirtió que superar las cuatro o cinco horas diarias de exposición recreativa ya entra en un terreno poco recomendable, especialmente si además la persona trabaja o estudia frente a dispositivos.
“Hay que calibrar todo”, resumió el especialista, al reconocer que las pantallas forman parte de la vida social y laboral, pero que el exceso puede tener consecuencias sobre la atención, el descanso y la salud mental.
La nueva entrega de Punto de Vista dejó una conversación necesaria, cercana y con información concreta: escuchar al cuerpo, consultar a tiempo, no naturalizar dolores ni olvidos, cuidar el sueño y entender que la salud del cerebro también se construye todos los días, con hábitos, controles y decisiones cotidianas.
Más información en las plataformas de C6Digital.





