La Unión Tranviarios Automotor (UTA) ratificó un paro nacional de colectivos para el próximo lunes ante la falta de avances en el conflicto salarial, mientras que las empresas del transporte urbano del interior del país advirtieron que atraviesan una crisis que compromete la continuidad de los servicios. La medida de fuerza se da en un contexto de reclamos por el pago de salarios y aguinaldos, y de advertencias empresarias sobre las dificultades para sostener el sistema.
El conflicto quedó reflejado en una carta abierta difundida por la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP), donde las empresas describieron la situación económica del sector y señalaron que el incremento de los costos, la caída de pasajeros y la reducción de la asistencia estatal afectan la prestación del servicio en distintas provincias.
Entre los principales puntos, FATAP indicó que entre mayo de 2024 y mayo de 2026 la cantidad de pasajeros transportados en el interior del país se redujo un 17,17%. Además, sostuvo que el valor promedio del boleto en las provincias supera ampliamente al del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), mientras continúan aumentando los costos de combustible, mantenimiento, repuestos y salarios.
«Las tarifas suben para cubrir costos, pero el bolsillo del usuario se agota, provocando una consecuente caída en la venta de boletos», expresó la entidad en su documento. También afirmó que:
Las empresas gastan fortunas en mantener rodando unidades viejas en lugar de destinar ese capital a inversión productiva», al explicar las dificultades para renovar la flota de colectivos.
Según FATAP, este escenario también genera problemas para afrontar las obligaciones económicas de las empresas y podría derivar en cancelaciones de servicios, reducción de frecuencias y mayores inconvenientes para cumplir con el pago de salarios y del medio aguinaldo si no se implementan medidas que permitan recomponer el financiamiento del sistema.
Frente a ese planteo, la UTA difundió un comunicado en el que responsabilizó a las empresas por el cumplimiento de las obligaciones laborales y rechazó que la crisis del transporte recaiga sobre los trabajadores. El sindicato sostuvo que la discusión sobre subsidios y financiamiento corresponde a las cámaras empresarias y a los distintos niveles del Estado.
Los trabajadores no pueden ser quienes soporten las consecuencias de los incumplimientos del Estado y de las empresas», expresó la organización gremial. Asimismo, remarcó que «el empleador es el responsable de garantizar el pago de un salario digno» y concluyó el comunicado con la frase: «Nos queda la lucha».
La convocatoria al paro prevista para el lunes mantiene en alerta al transporte urbano en distintas provincias del país. Mientras FATAP reclama medidas para garantizar la sustentabilidad del sistema y evitar una reducción de los servicios, la UTA sostiene la exigencia del pago de salarios, aguinaldos y la actualización de los acuerdos paritarios, sin que hasta el momento se haya alcanzado una solución al conflicto.




