Un violento asalto perpetrado por un grupo organizado sacudió la ciudad de Santa Rita, Departamento de Alto Paraná, cerca de las 02:00 de la madrugada de este martes. Las entidades afectadas de forma simultánea son los bancos Ueno, Familiar y GNB, además del local de Santa Rita Cambios.

El ataque inició con una intensa balacera que alertó a los vecinos de la zona. En respuesta al suceso, un importante contingente de la Policía Nacional y de unidades especiales se encuentra desplegado en puntos estratégicos, ejecutando un fuerte operativo en toda la ciudad.

Las intervenciones siguen en pleno desarrollo. ( Medio Nacional Integración)



Más de 20 delincuentes sitiaron Santa Rita y atacaron tres bancos y una casa de cambio con explosivos
El espectacular asalto comando ocurrió durante la madrugada en una próspera región productiva ubicada a menos de 100 kilómetros de la frontera con Misiones y Brasil. Los delincuentes usaron armas de guerra, se tirotearon con la policía y tomaron un rehén momentáneo. Destruyeron dos bóvedas, aunque los bancos operaban con fondos mínimos por alertas previas.
SANTA RITA (PARAGUAY). Una madrugada de terror se vivió en la localidad paraguaya de Santa Rita, un pujante polo agroindustrial ubicado en el departamento de Alto Paraná, a unos 95 kilómetros de Puerto Iguazú y a menos de 50 de Foz de Iguazú. Un grupo comando integrado por más de 20 delincuentes fuertemente armados con fusiles de guerra y explosivos sitió el centro de la ciudad para perpetrar un ataque simultáneo contra tres entidades bancarias y una casa de cambio, dejando postales que los propios testigos y las autoridades describieron como una verdadera «zona de guerra».
El golpe, ejecutado de manera coordinada entre la 1:00 y las 1:30 de la madrugada de este martes, tuvo como objetivos principales las sucursales de Banco Familiar, Sudameris (u operadoras del grupo GNB) y Ueno Bank, situadas sobre la estratégica Ruta 6, además de una casa de cambios lindante.
Emboscada, tiroteo y un policía tomado como rehén
Los atacantes se movilizaban en al menos cinco vehículos y contaban con una logística militarizada. El asalto comenzó cuando los delincuentes interceptaron y rodearon a una patrulla de la Comisaría 18ª que realizaba tareas de prevención en la zona con tres uniformados a bordo.
- La resistencia: Al verse superados en número y poder de fuego, los agentes descendieron del móvil para parapetarse y repeler la agresión, iniciándose un feroz intercambio de disparos.
- El secuestro express: Uno de los policías no logró salir a tiempo de la patrulla y fue reducido por la banda. Los delincuentes le sustrajeron su arma reglamentaria y lo mantuvieron como rehén de manera momentánea mientras el resto del grupo procedía a detonar los accesos de los edificios financieros.
- El contraataque: Alertados por los estruendos, los refuerzos de la comisaría local acudieron rápidamente al centro, desatando una segunda balacera que obligó a los delincuentes a acelerar su huida, impidiendo que lograran detonar los explosivos que habían plantado en la casa de cambios.
Bóvedas destruidas, pero con «fondos mínimos»
El Comandante de la Policía Nacional paraguaya confirmó el despliegue inmediato de las cúpulas de Investigación Criminal hacia la zona del Alto Paraná para comandar la investigación y evaluar el trabajo preventivo.
Respecto al botín, si bien se constató que los delincuentes lograron destruir las bóvedas de seguridad de dos de los bancos atacados (Familiar y GNB), la pérdida económica podría ser significativamente menor a la esperada por los asaltantes. Debido a que la policía manejaba informes de inteligencia sobre posibles golpes en la región, las entidades bancarias venían operando de manera preventiva con un stock mínimo de dinero en sus cajas.
Dinero manchado: El jefe policial confirmó además que la bóveda de una de las firmas afectadas —la del Banco GNB— contaba con el sistema de entintado de billetes, por lo cual se presume que la totalidad del efectivo sustraído de esa caja fuerte quedó completamente inutilizado y marcado con la tinta de seguridad roja.
Alerta en las fronteras y el debate por la seguridad regional
El brutal episodio vuelve a encender las alarmas en la región de la Triple Frontera, repitiendo el modus operandi del asalto comando ocurrido en febrero pasado en la localidad de Naranjal. El hecho expuso fallas en los sistemas de alerta preventiva tras el cese de los operativos del programa militar «Escudo Guaraní» en el casco urbano de Santa Rita, una localidad caracterizada por su alto poder adquisitivo y su fuerte mixtura cultural entre colonos alemanes y brasileños (denominados «brasiguayos»).
Ante la magnitud del golpe y la cantidad de vehículos en los que se trasladaba la megabanda, las fuerzas de seguridad de Paraguay coordinan por estas horas cierres de rutas y controles de personas en los departamentos de Caazapá, Itapúa y Alto Paraná. Paralelamente, se prevé la activación de alertas tempranas del lado argentino (Misiones) y brasileño ante la posibilidad de que los delincuentes intenten cruzar los pasos fronterizos para evadir la justicia




