Pese a que más de ocho de cada diez comercios lanzaron promociones, descuentos y planes de financiación para incentivar las compras, las ventas por el Día del Padre registraron una nueva caída en Argentina. Según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las operaciones retrocedieron un 0,3% interanual a precios constantes, consolidando una tendencia negativa que ya suma cuatro años consecutivos para una de las fechas comerciales más importantes del calendario.
El informe señala que el 90% de los comerciantes consultados implementó algún tipo de estrategia para impulsar el consumo. Entre las principales herramientas se destacaron los descuentos por pago en efectivo, las cuotas sin interés y las promociones bancarias. Sin embargo, esas medidas no lograron revertir la cautela de los consumidores.
Desde CAME explicaron que el contexto económico llevó a muchas familias a reducir el gasto, priorizar productos de menor valor o directamente postergar compras. En ese escenario, el aumento registrado en el ticket promedio respondió principalmente a la inflación y no a un mayor nivel de consumo.
El comportamiento fue dispar entre los distintos rubros. Librerías e indumentaria mostraron los mejores desempeños durante la fecha, mientras que celulares, accesorios y equipos periféricos, junto con cosméticos y perfumería, registraron las mayores caídas.
El relevamiento también reflejó que, si bien hubo circulación de personas en los centros comerciales y locales, el movimiento no se tradujo en un incremento significativo de las ventas. Muchos comerciantes señalaron que debieron resignar rentabilidad para sostener las operaciones mediante promociones y facilidades de pago.
Con este resultado, el Día del Padre volvió a confirmar las dificultades que atraviesa el consumo minorista. A pesar del esfuerzo del sector comercial por atraer clientes con ofertas y financiación, la demanda se mantuvo contenida y la fecha cerró nuevamente con un balance negativo.




