En un hecho inédito en Misiones y posiblemente en toda la región, tres esculturas del período jesuítico fueron sometidas a estudios médicos de alta complejidad para conocer su estado interno sin dañarlas. Se trata de las piezas “Cristo Crucificado”, “San Isidro Labrador” y “San Agustín”, pertenecientes a la colección del Museo Histórico y Arqueológico Andrés Guacurarí.

Los análisis se realizaron en el sanatorio IOT mediante Tomografía Helicoidal Computada (THC) y Rayos X, en el marco de las actividades por el Mes de los Museos y en vísperas del Día Internacional de los Museos, que se celebra cada 18 de mayo.
La iniciativa fue impulsada por la Secretaría de Estado de Cultura de Misiones, a través de la Subsecretaría de Coordinación de Fomento y Regiones Culturales y Museos, encabezada por María Laura Lagable, en un trabajo articulado con especialistas médicos y restauradores.

Tecnología médica al servicio de la historia
El objetivo principal fue estudiar el interior de las esculturas de manera no invasiva, utilizando tecnología habitualmente aplicada en medicina para detectar detalles imposibles de observar a simple vista.
Gracias a estos estudios, los especialistas podrán identificar:
- grietas internas,
- deterioros ocultos,
- presencia de plagas,
- estructuras metálicas,
- clavos y anclajes,
- zonas ahuecadas,
- y características originales de las tallas en madera policromada.

La restauradora Estela Garma explicó que este tipo de análisis permitirá avanzar en procesos de conservación con mayor precisión y destacó que es la primera vez que se realizan tomografías helicoidales sobre esculturas jesuíticas en Misiones.
“Este tipo de estudios nos sirve para ampliar el conocimiento que tenemos sobre las piezas y así avanzar en su restauración con precisión”, señaló.
Un operativo especial para proteger las piezas

Las esculturas fueron trasladadas desde el Museo Guacurarí hasta el centro médico con protocolos especiales de conservación. Las piezas viajaron en embalajes específicos y fueron manipuladas con guantes para evitar cualquier contaminación o deterioro.
Lagable destacó además que decidieron realizar los estudios en una institución privada para no ocupar equipamiento del sistema público destinado a pacientes.
En el procedimiento participaron también la arqueóloga Lorena Salvatelli y los médicos especialistas en diagnóstico por imágenes Leandro Esperanza y Claudio Arrechea.
Buscan descubrir “lo invisible”
La Tomografía Helicoidal permite observar el interior de una obra sin abrirla ni intervenirla físicamente. Esta tecnología ya fue utilizada en investigaciones artísticas y arqueológicas en distintas partes del mundo, incluso en el estudio de momias egipcias y pinturas históricas.
Los especialistas explicaron que, además de conocer el estado de conservación, estas técnicas podrían revelar:

- modificaciones ocultas,
- capas antiguas de pintura,
- reparaciones históricas,
- e incluso secretos sobre la forma en que fueron construidas las esculturas.
“Queríamos ser parte de esto porque nos interesa médica y científicamente esta investigación”, sostuvo Esperanza, quien remarcó que no encontraron antecedentes similares en la región.
Patrimonio, ciencia y futuro
Otro de los beneficios de estos estudios es que la información obtenida permitirá en el futuro desarrollar réplicas e impresiones 3D de las piezas para difusión, exhibiciones y proyectos educativos.

Desde Cultura remarcaron que el objetivo es llevar la conservación del patrimonio histórico misionero a estándares de excelencia y fortalecer el valor cultural y turístico de los museos provinciales.
“Nos estamos tomando muy en serio el cuidado del patrimonio que pertenece a todos los misioneros”, expresó Lagable.
La iniciativa se enmarca además en el Día Internacional de los Museos, cuya edición 2026 se celebra bajo el lema “Museos uniendo un mundo dividido”, resaltando el papel de estos espacios como puentes culturales y generadores de conocimiento.




