El vocero presidencial Manuel Adorni quedó envuelto en una nueva controversia luego de conocerse que solicitó ante la Justicia la prescripción de una deuda hipotecaria vinculada a un departamento heredado en La Plata, cuya obligación nunca habría sido cancelada.
La revelación generó fuerte repercusión política porque el inmueble forma parte del patrimonio declarado por el funcionario y aparece mencionado en medio de las investigaciones sobre su crecimiento económico.
Según trascendió, Adorni y su hermano habrían argumentado que las acreedoras dejaron pasar más de dos décadas sin reclamar el pago efectivo de la hipoteca, por lo que pidieron que la deuda quede extinguida por el paso del tiempo.
El dato encendió la polémica debido a que años atrás el propio funcionario había asegurado públicamente que le llevó mucho esfuerzo “resolver” la situación del departamento heredado de su padre. Sin embargo, los expedientes judiciales indicarían que el conflicto seguía abierto hasta 2024.
La propiedad estuvo atravesada por litigios y una ejecución inmobiliaria, mientras ahora surgen cuestionamientos sobre cómo fue incorporada dentro del patrimonio familiar y bajo qué condiciones quedó regularizada.
El caso volvió a instalar interrogantes sobre la situación patrimonial del entorno libertario y alimentó críticas de sectores opositores, que cuestionan la transparencia del discurso oficial frente a las obligaciones económicas privadas.
Mientras tanto, la discusión ya salió del plano judicial y se trasladó al terreno político, donde el nombre de Adorni volvió a quedar en el centro de la escena.




