Tras el anuncio del gobernador Hugo Passalacqua en su mensaje del viernes 1ro de mayo en la Legislatura, oficializado mediante el Decreto 713 publicado en el Boletín Oficial de la Provincia, sobre la suspensión por un año del Régimen de Pago a Cuenta de Ingresos Brutos —conocido como “Aduana Paralela”—, el comerciante posadeño Alexis Jerushalmi compartió su mirada sobre el impacto de la medida en las pymes locales.
Jerushalmi celebró la decisión como un gesto positivo que “acompaña y ordena”, pero advirtió que no resuelve el problema de fondo: la alta carga de impuestos nacionales que afecta la competitividad de las pequeñas y medianas empresas.
El comerciante consideró que la suspensión del régimen va en la dirección correcta:
“Me parece que va en dirección correcta. Es una decisión que acompaña y ordena, pero sabemos que no resuelve el problema de fondo, que son los impuestos nacionales”.
En ese sentido, explicó que el verdadero desafío para las pymes está en la presión tributaria nacional:
“Nuestro problema en la provincia no es un 7 por ciento. Tenemos IVA, ganancias, impuesto al cheque y un montón de otras cosas que sí hacen al precio de los productos. Las pymes hoy necesitan condiciones para competir”.
Jerushalmi también aclaró en declaraciones a Canal 12 Misiones que la eliminación del pago a cuenta no necesariamente se traducirá en una baja de precios:
“El pago a cuenta no se trasladaba al precio. Entonces esto no sé si va a bajar los precios. Las pymes necesitan ser más competitivas y tener mejores precios, y eso depende de los impuestos nacionales”.
Finalmente, subrayó la necesidad de igualdad de condiciones para competir en un contexto de crisis:
“Hoy se compite con calidad, pero también con precios. Y en un contexto de bajas ventas y pérdida de poder adquisitivo, necesitamos igualdad de competencia. Esto es un paso más, pero estamos lejos de solucionar lo que realmente necesitamos”.
Las palabras de Jerushalmi reflejan el sentir de muchos comerciantes posadeños: la suspensión de la “Aduana Paralela” es un alivio parcial, pero la verdadera solución pasa por reformas más profundas en el esquema impositivo nacional. Para las pymes, la competitividad no depende solo de gestos provinciales, sino de un marco fiscal que les permita crecer y sostenerse en un mercado cada vez más exigente.




