La manicuría atraviesa un proceso de expansión impulsado por el acceso a nuevas tecnologías, productos químicos y herramientas que modificaron la práctica del rubro en los últimos años. En ese contexto, el oficio se consolida como una salida laboral, aunque con crecientes demandas de formación técnica y control de buenas prácticas. Así lo explicó el técnico embajador y formador Federico Fernández en el programa Punto de Vista, conducido por Sabrina Spinelli junto a Martín Souza, donde analizó el crecimiento del sector y sus implicancias en la salud de las uñas.
Fernández señaló que la actividad cambió de manera significativa con el avance tecnológico. “La manicuría avanzó muchísimo, las tecnologías también, los químicos y cosas”, afirmó, al describir un escenario donde los insumos y métodos se volvieron más complejos y accesibles al mismo tiempo. En ese sentido, sostuvo que el acceso masivo a productos también generó la necesidad de mayor conocimiento técnico para su utilización correcta.

Uno de los ejes centrales de la entrevista fue la capacitación profesional. “Siempre voy a recomendarte que busques a un profesional para atenderte”, expresó Fernández, quien remarcó que el oficio no cuenta con regulación universitaria formal, pero sí con instancias de formación privada y certificaciones de marcas.
No hay una universidad de las uñas, pero sí es un oficio que se puede aprender”, agregó.

El especialista advirtió sobre los riesgos del mal uso de herramientas como el torno y de procedimientos incorrectos durante el trabajo. “El torno puede lastimar muchísimo la placa de la uña si no sabemos usarlo”, señaló, y vinculó los daños en las uñas con la mala praxis y no con los productos en sí. En esa línea, remarcó que
los productos no tienen la culpa, lo que va a tener la culpa es la mala praxis de la persona que te lo hace”.

Otro punto abordado fueron los mitos sobre el deterioro de las uñas. Fernández explicó que en muchos casos se atribuye el debilitamiento al esmalte o a los productos utilizados, cuando el problema se origina en la técnica de aplicación o en el retiro incorrecto. Según indicó, “no debería ocurrir si tenemos un profesional que retire correctamente”, en referencia a las consecuencias negativas que se observan en algunos usuarios.
La higiene y la esterilización de los materiales también formaron parte de la conversación. El formador advirtió sobre la importancia de los procesos de limpieza para evitar infecciones. En ese sentido, señaló que el cuidado de las herramientas es clave para prevenir la transmisión de hongos entre clientes, especialmente cuando no se respetan los protocolos de trabajo adecuados.

Respecto a la duración de los servicios, Fernández explicó que el mantenimiento debe realizarse de forma periódica.
Se recomienda el uso de 15 a 21 días”, indicó, en relación al tiempo adecuado para el retiro o renovación del esmaltado semipermanente. También aclaró que los tiempos pueden variar según el crecimiento de la uña y las condiciones del trabajo previo.

Finalmente, el especialista destacó el crecimiento del rubro como oficio rentable, pero condicionado a la formación continua y la práctica constante. “Si vos no practicás, probablemente no vas a tener la clientela que necesitas para vivir de esto”, afirmó. Además, mencionó su experiencia como formador, su participación en capacitaciones y congresos internacionales, incluido un viaje reciente a Perú.
En ese marco, Fernández informó que el Congreso de Cherimoya en Posadas se realizará el sábado 12 de septiembre en Posadas, con propuestas formativas en uñas, pestañas y marketing profesional. El evento contará con la participación de distintos profesionales del sector, entre ellos especialistas en manicuría técnica, extensiones de pestañas y estrategias de comunicación digital, quienes brindarán capacitaciones abiertas a personas sin experiencia previa y enfocadas en la profesionalización del rubro estético.





