(Redacción C6Digital) La actriz, narradora oral y gestora cultural Gricelda Rinaldi visitó los estudios de Cadena de Noticias para compartir los detalles del estreno de “Irulana y el Ogronte”, una obra pensada para las infancias, pero también para todos aquellos adultos que todavía conservan intacta la capacidad de emocionarse.

En diálogo con Jorge Kurrle, Rinaldi contó que la función será el 23 de mayo, a las 16 horas, en el Teatro Lírico del Parque del Conocimiento, y definió la propuesta como “un cuento cantado y contado con ribetes teatrales”. La obra está basada en un texto de la reconocida escritora Graciela Montes, quien autorizó amorosamente la adaptación teatral. 
“Es una historia para leer en capas”, explicó Rinaldi, al referirse a un relato que puede ser disfrutado por niñas y niños desde los cinco años, pero también por jóvenes, padres, abuelos y adultos. En la trama, un pueblo vive atemorizado por la posibilidad de que el ogro que habita en la cima de la montaña se enoje. En medio de ese miedo colectivo, aparece la figura de una niña que interviene y abre otro camino posible.
La puesta demandó más de un año de trabajo y reúne a un equipo artístico de gran trayectoria. La música original pertenece a Carlos Gianni, figura fundamental del teatro para las infancias en Argentina, mientras que Silvina Reinaudi escribió las letras de las canciones. También participaron Hernando Dávalos, Nora Lía Sormani, Eva Andújar, Luciano y Florencia Piccilli, Diana Amarilla y Emilio Rochol, entre otros profesionales que acompañaron el proceso creativo.

Rinaldi sostuvo que llevar al escenario un cuento de Graciela Montes implica “humildad y responsabilidad”, sobre todo porque el objetivo es estar a la altura de lo que las infancias merecen cuando van al teatro.
“Anhelo que esta obra esté a la altura de lo que los niños y niñas merecen cada vez que acuden a una sala”, expresó.
Uno de los momentos más sensibles de la charla llegó cuando la actriz reflexionó sobre el lugar del teatro en tiempos atravesados por las pantallas.
“Estamos viviendo un momento en el que los niños y niñas se quedaron sin relato, sin palabras de los otros y sin experiencia compartida”, advirtió.
Para Rinaldi, asistir al teatro es mucho más que ver una función: es recuperar la comunión con otros, guardar el celular por una hora y permitir que ocurra algo distinto.
“No es lo mismo pasar el dedo por una pantalla que estar con otro, emocionarse, reírse y jugar con otro”, remarcó.
En ese sentido, consideró que llevar a los chicos al teatro es “un acto amoroso”, una forma de devolverles una experiencia sensible, colectiva y profundamente humana.

La obra es una producción independiente del grupo Tony Song y fue reconocida por Iberescena, lo que permitió avanzar en parte del proceso. Rinaldi también destacó que producir arte requiere profesionalismo, deseo y presupuesto.
“Hay que deconstruir la idea de que el arte se hace sólo con buenas intenciones”, señaló.
Las entradas tienen un valor de 15 mil pesos, con descuentos para grupos, y pueden adquirirse a través de la ticketera de Misiones Online o en boletería. La función tendrá una duración aproximada de entre 50 y 60 minutos.
Antes de despedirse, Rinaldi dejó una invitación amplia y entrañable: llevar al hijo, al nieto, a la sobrina, o simplemente llevar “al propio niño interior”. Porque, como recordó citando a Ariel Bufano, en el arte no hay paisajes exclusivos para chicos o grandes: cada persona toma de ese paisaje aquello que la conmueve.
El 23 de mayo, el Teatro Lírico abrirá sus puertas para que Irulana y el Ogronte inviten a soñar, cantar y emocionarse. Una hora sin pantallas. Una hora con palabras, música, teatro y encuentro.





