El diputado nacional Oscar Herrera Ahuad rescató el espíritu de fraternidad como uno de los pilares centrales de Encuentro Misionero, al destacar que el espacio busca construir desde la unión, el respeto, la empatía y el bien común.
Durante su intervención, Herrera Ahuad remarcó que Encuentro Misionero nace bajo la guía y conducción del Ing. Carlos Rovira, con una mirada amplia que no se limita únicamente a la política partidaria, sino que apunta a reunir a distintos sectores de la sociedad en torno a ideas, propuestas y acciones concretas.
“El espíritu de la fraternidad es de la unión, que es del respeto y por sobre todas las cosas del bien común”, planteó al describir la esencia del espacio. En esa línea, sostuvo que en tiempos de sociedades fragmentadas, la propuesta busca convertirse en un ámbito de participación, diálogo y construcción colectiva.
Herrera Ahuad invitó a los presentes a involucrarse sin temor en las distintas actividades que se desarrollen bajo el paraguas de Encuentro Misionero. Señaló que cada evento, convocatoria o instancia de trabajo representa una oportunidad para aportar ideas y fortalecer un proceso que se nutre del ida y vuelta con la ciudadanía.

El legislador nacional también definió estos ámbitos como verdaderos laboratorios de ideas, donde la participación de jóvenes, dirigentes, profesionales y ciudadanos permite generar propuestas superadoras. Para Herrera Ahuad, el aporte cotidiano de quienes participan en grupos, páginas y encuentros resulta fundamental para sostener la tarea política y social del espacio.
En ese marco, destacó que el Congreso de la Nación funciona como una caja de resonancia para llevar propuestas nacidas en Misiones al plano nacional. Mencionó, entre ellas, la iniciativa vinculada a la reducción del IVA para productos libres de gluten, como el almidón de mandioca, una medida que no solo beneficiaría a productores misioneros, sino también a millones de argentinos con intolerancia al gluten.
También hizo referencia a otra propuesta impulsada desde el espacio: reducir del 21% al 10% el impuesto al agua medida por medidores, al considerar que se trata de un bien común y esencial para la vida. En esa comparación, sostuvo que si productos básicos como la harina tributan con una carga menor, el agua y alimentos esenciales para personas con necesidades específicas también deberían tener un tratamiento impositivo más justo.
De esta manera, Herrera Ahuad vinculó la fraternidad con la acción concreta: escuchar, participar, transformar ideas en proyectos y llevar al Congreso iniciativas que puedan mejorar la vida de los misioneros y de todos los argentinos.
El mensaje final fue una convocatoria a construir desde el afecto, el respeto y la empatía social. Una fraternidad entendida no como una palabra abstracta, sino como una forma de hacer política: más cercana, más participativa y orientada al bien común.




