Los programas que durante años marcaron el ritmo de las compras financiadas y sirvieron como referencia de precios en supermercados y comercios llegaron oficialmente a su fin. El Gobierno nacional derogó las normativas que daban sustento a Ahora 12, Cuota Simple y Precios Cuidados, una decisión que profundiza el proceso de desregulación económica y traslada al mercado privado herramientas que hasta ahora contaban con participación estatal.
La medida fue oficializada a través de resoluciones publicadas en el Boletín Oficial y forma parte de un paquete más amplio de eliminación de regulaciones impulsado por la administración nacional. Según el Ejecutivo, las condiciones actuales permiten que bancos, tarjetas y comercios generen sus propias alternativas de financiamiento y promociones sin necesidad de programas sostenidos por el Estado.
La decisión pone punto final a una de las políticas de consumo más reconocidas de los últimos años. Lanzado en 2014, Ahora 12 se convirtió en una herramienta utilizada por millones de argentinos para adquirir electrodomésticos, indumentaria, materiales de construcción, turismo y otros productos mediante planes de cuotas con condiciones especiales.
Su reemplazo, Cuota Simple, había mantenido parte de ese esquema con opciones más limitadas de financiación. Sin embargo, el Gobierno decidió no renovar el programa y avanzar directamente hacia su eliminación definitiva, argumentando que actualmente existen ofertas privadas capaces de cubrir esa demanda.
La derogación también alcanza a las normas relacionadas con Precios Cuidados, el programa que durante años funcionó como referencia para determinados productos de consumo masivo. Con esta medida, el Ejecutivo elimina mecanismos de intervención directa sobre los precios y apuesta a una mayor competencia entre empresas y comercios.
Desde el Gobierno sostienen que la permanencia de estas regulaciones ya no resulta necesaria en el actual contexto económico y que la dinámica del mercado debe ser la encargada de definir promociones, financiamiento y estrategias comerciales.
La medida genera expectativa tanto en el sector comercial como entre los consumidores. Mientras algunos consideran que la competencia entre bancos y cadenas comerciales podría generar nuevas oportunidades de financiamiento, otros observan con atención cómo impactará la desaparición de programas que durante años fueron una referencia para las compras en cuotas.
Con esta decisión, la gestión nacional cierra un capítulo de las políticas de incentivo al consumo y avanza en una nueva etapa económica donde el protagonismo quedará en manos de entidades financieras, comercios y empresas privadas, sin programas estatales que regulen precios o promuevan planes de financiación específicos.
(Fuente: Infobae)




