En el programa Espacio Wellness TV conducido por Luciana Amado Siry en C6Digital, el profesor de Educación Física Tito Ortigoza analizó la importancia del movimiento como hábito de salud integral. Destacó el valor de las «micropausas activas», la necesidad de salir del sedentarismo laboral y por qué la fuerza y la neuroplasticidad son claves a cualquier edad.
El concepto tradicional de entrenamiento enfocado únicamente en la estética o el alto rendimiento deportivo ha quedado relegado. En una entrevista brindada a Luciana Amado Siry en Espacio Wellness TV (emitido por C6Digital), el profesor de Educación Física Tito Ortigoza remarcó que el ejercicio debe abordarse como un método de movimiento integral adaptado a las dinámicas cotidianas de cada persona.
Con una vasta trayectoria que abarca desde la estimulación temprana en bebés hasta el trabajo con adultos mayores y personas con discapacidad, Ortigoza enfatizó que la constancia supera a la motivación pasajera.
«El entrenamiento no puede entenderse como un castigo. Si lográs establecer una estructura y un orden, la persona deja de depender de la motivación momentánea y se abraza al método. Eso es lo que evita la frustración, el abandono y las lesiones» — Tito Ortigoza, profesor de Educación Física.

Neuroplasticidad y el mito del sedentarismo
El especialista hizo hincapié en que el cuerpo humano es una estructura biológica que responde directamente a los hábitos repetidos en el tiempo, tanto positivos como negativos:
Memoria corporal y neuroplasticidad: «El cuerpo no negocia con la biología, entiende y se adapta a lo que le damos. Si repetimos buenos hábitos de movimiento, descanso y alimentación, la plasticidad cerebral absorbe eso y transforma nuestra calidad de vida».
El peligro de la zona de confort: Ortigoza sostuvo que muchas personas no se mueven no por falta de voluntad, sino porque el cerebro está acostumbrado al menor esfuerzo.
Acompañamiento personalizado: «No se trata de darle un programa genérico a alguien, sino de mirar de dónde viene, cuáles son sus rutinas, su nivel de estrés y cuántas horas pasa sentado».

Estrategias para combatir la rutina laboral: «Micropausas activas»
Frente a la realidad de trabajadores de oficina, profesionales o amables de casa que pasan más del 80% del día en posiciones estáticas o sentados, el preparador físico remarcó que el gimnasio no siempre alcanza si no se modifica la conducta diaria.
Para romper con la rigidez corporal, recomendó implementar pausas activas:

«No hay una sola postura mala en sí misma, lo dañino es permanecer en la misma posición durante horas. El cuerpo está diseñado para el movimiento» — advirtió Ortigoza.

Rendimiento integral: de los niños a los adultos mayores
Durante la emisión, se ejemplificó cómo el entrenamiento adaptado potencia las capacidades individuales en diferentes etapas de la vida: desde niños pequeños que ganan postura y confianza a través del juego, hasta golfistas y adultos mayores que requieren fortalecer la zona media (core), mejorar la movilidad articular y trabajar el enfoque neurocognitivo para sostener la concentración.
«Todos tenemos que rendir. Rinde un médico de guardia, una docente frente al aula, un estudiante preparando exámenes o un ama de casa. El rendimiento humano es la capacidad de moverse eficientemente a través de las cargas diarias. Hoy la medicina indica la fuerza para ganar autonomía; el único requisito para empezar es estar dispuesto a aprender», concluyó Ortigoza.




