Pese a que la inflación continúa desacelerándose, el consumo masivo en Argentina sigue sin encontrar señales claras de recuperación. Los últimos datos muestran que las ventas de productos de primera necesidad volvieron a caer en junio, confirmando que los hogares mantienen una fuerte cautela a la hora de gastar y priorizan únicamente lo indispensable.
De acuerdo con un informe de la consultora Scentia, el consumo masivo retrocedió un 2,7% interanual durante junio, mientras que en el acumulado de 2026 registra una baja cercana al 3%. El dato refleja que la mejora en algunos indicadores macroeconómicos todavía no alcanza para impulsar el bolsillo de los consumidores, que continúan ajustando sus compras ante el elevado costo de vida.
Entre las principales razones que explican este comportamiento aparecen la pérdida del poder adquisitivo, la prudencia de las familias frente a la incertidumbre económica y el cambio en los hábitos de consumo. Cada vez son más los hogares que comparan precios, aprovechan promociones, buscan segundas marcas o directamente postergan compras que no consideran esenciales.
Sin embargo, el panorama no es negativo para todos los sectores. El comercio electrónico se consolidó como el gran ganador del mes, con un crecimiento del 41% respecto a junio del año pasado. La posibilidad de acceder a descuentos exclusivos, cuotas y promociones bancarias impulsó las ventas online, mientras que los comercios tradicionales continúan registrando una menor afluencia de clientes.
Los especialistas sostienen que la recuperación del consumo dependerá, en gran medida, de que los salarios logren recomponer su poder de compra y de que las familias recuperen la confianza para volver a gastar. Mientras eso no ocurra, la desaceleración de la inflación, aunque positiva, no será suficiente para reactivar el mercado interno.
Así, el nuevo informe deja en evidencia una de las principales paradojas de la economía argentina: los precios aumentan a un ritmo menor, pero el consumo sigue estancado. El desafío para los próximos meses será transformar esa estabilidad en una mejora real para los ingresos de los hogares y en un repunte sostenido de las ventas.
(Fuente: Infobae)




