Un equipo de investigadores confirmó el descubrimiento de una nueva especie de dinosaurio gigante que habitó el actual territorio uruguayo hace 83 millones de años, durante el período Cretácico. El hallazgo, realizado a partir de restos fósiles encontrados en la costa del río Uruguay, representa uno de los avances más importantes de los últimos años para la paleontología de la región.
Los primeros restos fueron hallados por pescadores, quienes encontraron dos vértebras fosilizadas de la cola. Tras un detallado análisis científico, especialistas determinaron que pertenecían a un titanosaurio hasta ahora desconocido, un grupo de dinosaurios herbívoros de cuello y cola largos que dominó los paisajes sudamericanos antes de la extinción masiva de los dinosaurios.
Los investigadores estiman que el ejemplar medía entre 10 y 12 metros de longitud, lo que lo convierte en uno de los gigantes que recorrieron la región durante el Cretácico Superior. Aunque solo se recuperó una parte del esqueleto, las características de las vértebras fueron suficientes para confirmar que se trata de una especie completamente nueva para la ciencia.
El dinosaurio fue bautizado con un nombre cuyo significado es «el Protector», una denominación elegida como homenaje al patrimonio histórico y cultural de Uruguay y al valor de preservar tanto la riqueza paleontológica como la memoria natural del país.
Más allá de la importancia del descubrimiento de una nueva especie, el estudio permitió a los científicos obtener información clave sobre la evolución de los titanosaurios en Sudamérica. Los resultados indican que estos animales presentaban una diversidad mayor a la que se conocía hasta ahora y que el territorio uruguayo tuvo un papel más relevante en su historia evolutiva.
Además, la investigación llevó a revisar la antigüedad de las formaciones geológicas donde aparecieron los fósiles, aportando nuevos datos sobre cómo era el ambiente en esta parte del continente hace más de 80 millones de años, cuando extensas llanuras eran habitadas por enormes reptiles y una fauna muy diferente a la actual.
El descubrimiento también pone en valor el potencial científico de Uruguay, un país donde los hallazgos de dinosaurios han sido menos frecuentes que en Argentina o Brasil. Para los especialistas, este nuevo fósil demuestra que aún quedan numerosos restos por descubrir y estudiar en la región.
Con este hallazgo, la paleontología sudamericana suma una nueva pieza para reconstruir el pasado del continente. El «Protector» no solo amplía el árbol genealógico de los dinosaurios gigantes, sino que abre nuevas líneas de investigación sobre la biodiversidad que existía en el Cretácico y confirma que la historia de estos colosos aún tiene capítulos por revelar.
(Fuente: Infobae)




