En el marco de la Kermés Científica realizada en la Plaza 9 de Julio de Posadas, la docente e investigadora Alice Rambo destacó el espíritu de la propuesta:
“La Kermés Científica es la oportunidad que tenemos de sacar la ciencia a la calle. Todos los proyectos de investigación y extensión salen a mostrar sus desarrollos en un formato lúdico, coloquial y ameno, para que lo pueda entender y compartir toda la población. Nuestra premisa es que está prohibido no tocar”.

La iniciativa invita a experimentar de manera directa: ponerse guantes, fabricar papel, manipular componentes químicos para medir alcalinidad del agua, conocer serpientes, ranas e insectos de la región, o recorrer la facultad a través de lentes de realidad virtual.
“La idea es que vengan, que experimenten, que pregunten, que se mojen las manos y disfruten de las propuestas”, explicó Rambo.

La Kermés busca despertar vocaciones científicas en los más jóvenes, pero también invita a los adultos a “permitirse ser un poco niños” y curiosear.
“Hemos visto personas mayores que paseaban por la plaza y se acercaron a participar de los juegos. La ciencia es del pueblo y para el pueblo, y en ese sentido la universidad tiene que acercarse y mostrar lo que se está desarrollando”, remarcó.

Con propuestas que van desde la industria del papel y la yerba mate hasta la biodiversidad local, la Kermés Científica se consolida como un espacio de divulgación accesible, participativo y profundamente vinculado con la comunidad.




