Acceder a una medicación, sostener un tratamiento o contar con cobertura médica durante un embarazo son situaciones que muchas personas consideran garantizadas. Sin embargo, cuando aparecen demoras, negativas o interrupciones por parte de obras sociales, prepagas o distintos organismos de salud, pacientes y familias suelen enfrentarse a un escenario de incertidumbre. Sobre esta realidad habló la abogada Mercedes López durante una entrevista en el programa Espacio Wellness conducido por Luciana Amado Siry, donde explicó cuáles son los mecanismos legales disponibles para proteger el derecho a la salud cuando este se ve vulnerado.
Uno de los puntos centrales de la conversación fue la necesidad de que las personas conozcan sus derechos y sepan cómo actuar ante una situación de incumplimiento. Según señaló López, muchas veces los problemas no surgen por falta de legislación sino por desconocimiento de las herramientas existentes. “A veces esa vulneración no se da por falta de leyes, sino por falta de información”, afirmó, al remarcar que contar con orientación adecuada puede marcar una diferencia en momentos complejos y facilitar el acceso a respuestas cuando existe una vulneración de derechos.
La abogada explicó que los reclamos más frecuentes están relacionados con la demora en autorizaciones, la suspensión de coberturas, la falta de entrega de medicamentos o la interrupción de tratamientos. Estas situaciones suelen afectar a personas con discapacidad, pacientes con enfermedades crónicas, enfermedades poco frecuentes, mujeres embarazadas y adultos mayores. “La salud no es un privilegio, es un derecho humano”, sostuvo durante la entrevista.

Frente a estos casos, López destacó el rol de las acciones de amparo y las medidas cautelares, herramientas judiciales diseñadas para obtener respuestas rápidas cuando existe riesgo para la salud o la vida de una persona. “Cuando hablamos de salud, hay situaciones que requieren una respuesta inmediata”, expresó. En ese sentido, explicó que las medidas cautelares permiten resolver cuestiones urgentes mientras se analiza el fondo del reclamo en la Justicia, evitando que la falta de cobertura o la demora administrativa agraven la situación del paciente.
Como ejemplo, mencionó el caso de una mujer embarazada que quedó sin cobertura médica a pocas semanas del nacimiento de su hija. Ante la inminencia del parto, se presentó una medida cautelar que fue resuelta en pocos días. “En tres días esta mamá obtuvo la medida cautelar y el 10 de junio nació esta bebé con la cobertura a la salud que había sido suspendida”, relató. El caso continúa ahora mediante una acción de amparo destinada a garantizar la cobertura de manera permanente y asegurar la continuidad de la atención médica.

Otro de los ejemplos expuestos estuvo relacionado con una persona que padece una enfermedad poco frecuente y necesitaba una medicación cuyo costo mensual superaba los tres millones de pesos. La cobertura había sido rechazada inicialmente, por lo que se recurrió a la vía judicial. “Primero fue una medida cautelar y después se dio lugar a la acción de amparo”, explicó López. La resolución permitió que el paciente accediera al tratamiento y mantuviera la continuidad de su atención médica, un aspecto clave en patologías que requieren seguimiento permanente.

Durante la entrevista también se abordó el concepto de salud humanizada, una perspectiva que propone colocar a la persona en el centro de cada decisión médica, administrativa y judicial. Para la abogada, el acceso a la salud no debe limitarse únicamente a prestaciones o tratamientos, sino contemplar la realidad integral de cada paciente. “Humanizar la salud es poner en el foco y en el centro a la persona”, afirmó. Además, destacó la importancia de los derechos del paciente, el acceso a información clara y la participación activa en las decisiones vinculadas con su propio cuidado.

La conversación incluyó además reflexiones sobre el parto humanizado, los derechos de las mujeres durante el embarazo y el concepto de muerte digna. López señaló que la protección jurídica acompaña a las personas en todas las etapas de la vida y remarcó la importancia de respetar la autonomía y la voluntad de cada paciente. “Desde la concepción tenemos derechos hasta el último respiro”, expresó. En ese marco, sostuvo que garantizar la dignidad humana implica no solo brindar atención médica, sino también respetar las decisiones de las personas sobre cómo vivir los momentos más importantes de su vida, desde el nacimiento hasta el final de la vida.




