La especialista en ginecología y medicina reproductiva, Dra. Mariana Ringa, advirtió sobre el crecimiento sostenido de las enfermedades de transmisión sexual (ETS) y la necesidad de reforzar la educación sexual integral, los controles médicos periódicos y el acceso a información confiable en un contexto donde la desinformación digital también influye en las decisiones de salud. En el programa Espacio Wellness, conducido por Luciana Amado Siry, remarcó que la consulta médica profesional sigue siendo un eje central frente al consumo de información en redes y herramientas de inteligencia artificial. “Hoy tenemos acceso a un montón de información digital, pero no siempre es información profesional”, sostuvo.
En ese marco, la médica planteó que el acceso masivo a contenidos en internet genera confusión y puede reemplazar indebidamente la consulta profesional. “La consulta con el médico es fundamental, sobre todo en estos temas, porque hay mucha sobreinformación que genera desconocimiento”, señaló. También aclaró que la medicina no está por fuera de los cambios tecnológicos, pero que estos deben funcionar como complemento y no como sustituto del seguimiento clínico.

Uno de los puntos centrales de la entrevista fue el aumento de las ETS en adolescentes y jóvenes. Ringa indicó que en Misiones la sífilis se triplicó en la última década y lo vinculó directamente con una disminución en el uso del preservativo. “La gente se está cuidando menos, sobre todo los adolescentes no están utilizando el preservativo”, afirmó, y advirtió que el reemplazo de métodos de barrera por anticonceptivos hormonales o dispositivos intrauterinos no protege frente a infecciones.

La especialista explicó que las ETS se agrupan en tres categorías: virales, bacterianas y parasitarias. Entre las virales mencionó el HIV, HPV y herpes; entre las bacterianas, la sífilis, gonorrea y clamidia; y entre las parasitarias, la tricomoniasis. Según detalló, varias de estas infecciones pueden avanzar sin síntomas visibles y generar complicaciones en la fertilidad tanto en varones como en mujeres.
En ese sentido, hizo especial foco en el virus del papiloma humano (HPV), al que definió como una de las infecciones más frecuentes a nivel global.

Ocho de cada diez personas en el mundo lo tienen”, explicó. Señaló que puede manifestarse mediante verrugas genitales, pero que también existen variantes que pueden evolucionar hacia lesiones precancerosas. Destacó además la incorporación de la vacuna contra el HPV al calendario nacional como herramienta de prevención, aunque remarcó que no reemplaza el uso del preservativo.
Respecto a la sífilis, explicó que puede iniciar con lesiones leves que suelen confundirse con otras patologías y avanzar en distintas etapas sin síntomas evidentes durante años. “Es una enfermedad que puede avanzar sin producir síntomas”, advirtió. Indicó que, si no se trata a tiempo, puede afectar el sistema nervioso, los huesos y otros órganos, pero subrayó que es una infección curable con antibióticos cuando se detecta de manera temprana.

En relación a la prevención, Ringa insistió en la importancia del uso correcto del preservativo desde el inicio hasta el final de las relaciones sexuales, junto con controles ginecológicos anuales. También recomendó estudios como el PAP, la colposcopía y análisis de sangre para la detección precoz de infecciones. “Hay que tener cuidado y no automedicarse”, sostuvo, al remarcar la necesidad de tratamientos específicos según cada diagnóstico.

Finalmente, la especialista abordó la importancia del control preconcepcional y de la educación sexual integral desde edades tempranas. Planteó que la primera consulta ginecológica no debe depender del inicio de las relaciones sexuales, sino de la necesidad de información y acompañamiento.
No hay que esperar a que haya relaciones sexuales para la primera consulta ginecológica”, afirmó, y remarcó que la educación sexual debe abordarse en familia, en la escuela y en el sistema de salud como una herramienta de prevención y cuidado integral.





