La Coordinadora del Sistema de Acogimiento Familiar, Carla Valeria Bongers, presentó la convocatoria anual del programa conocido como Casa 3, que tiene como objetivo reunir familias solidarias dispuestas a alojar de manera temporal a niños, niñas y adolescentes que, por medidas judiciales o administrativas, no pueden convivir con su familia biológica.
“El acogimiento familiar pretende brindar un lugar seguro, amoroso y acogedor, evitando la institucionalización hasta que se resuelva la situación legal de cada niño. Es un puente entre la familia biológica y la declaración de adoptabilidad”, explicó Bongers.
La funcionaria remarcó que las familias de acogida no tienen fines adoptivos, sino que cumplen un rol transitorio y solidario. Para ser parte del programa, los requisitos incluyen: tener más de 25 años, residir al menos dos años en la provincia, no contar con antecedentes penales, poseer libre deuda de alimentantes morosos y someterse a evaluaciones psicofísicas.
Actualmente, muchos niños y adolescentes esperan ser acogidos.
“El ámbito más adecuado para acompañar su desarrollo y sanar vulneraciones de derechos es dentro de una familia. Por eso convocamos a quienes estén interesados y también a quienes puedan difundir la información o colaborar con las familias que ya realizan el acogimiento”, señaló Bongers.
Gracias a la difusión en municipios como Oberá y Apóstoles, se han sumado nuevas familias, aunque la necesidad es mayor en el norte de la provincia. Los interesados pueden acercarse a la Defensoría, escribir al correo [email protected] o comunicarse al WhatsApp 03765-01-3246.
“Es importante que las familias comprendan que el acogimiento es temporal y solidario. El registro único provincial garantiza que cada familia evaluada tenga claridad en su función y en el compromiso que asume”, concluyó Bongers.




