El consumo en Argentina volvió a mostrar un panorama mixto durante febrero, con señales de leve recuperación en algunos segmentos, pero con caídas que siguen marcando la tendencia general de fragilidad en el poder de compra. Los datos reflejan que la mejora es acotada y que el consumo masivo todavía no logra consolidar un repunte sostenido.
Según las estadísticas del mes, los supermercados registraron una suba del 0,3% mensual, convirtiéndose en el único canal con variación positiva. Sin embargo, el incremento es mínimo y no alcanza para compensar la pérdida acumulada en los meses anteriores, lo que deja la recuperación en un terreno todavía débil.
En el otro extremo, los mayoristas cayeron un 0,7% en febrero, reflejando una menor demanda por parte de comercios de barrio y consumidores que continúan ajustando sus compras, priorizando volúmenes más chicos y compras más espaciadas. Este retroceso confirma la presión sobre el consumo intermedio.
Los shoppings fueron los más golpeados, con una baja del 1,8% mensual en las ventas, lo que evidencia la contracción del consumo en bienes no esenciales. Indumentaria, recreación y compras discrecionales siguen siendo los rubros más afectados por la pérdida de poder adquisitivo.
En conjunto, las cifras muestran un escenario de consumo todavía “en rojo”, donde la leve mejora en supermercados no logra equilibrar las caídas en mayoristas y centros comerciales. El comportamiento general refleja una demanda contenida y una fuerte cautela en el gasto de los hogares.
El dato central que deja el mes es claro: la recuperación del consumo es desigual y frágil. Mientras algunos rubros muestran estabilidad, otros continúan en retroceso, consolidando un escenario donde el ajuste en el gasto familiar sigue siendo la constante dominante.




