En una nueva entrega de Punto de Vista, por las plataformas de C6Digital, la conductora Sabrina Spinelli -quien cuenta con la colaboración de Martí Souza- abrió una charla necesaria, cercana y de alto valor para las familias: la celiaquía en la infancia. El invitado fue el doctor Gabriel Verón, médico pediatra, gastroenterólogo y endoscopista, quien llevó claridad sobre una condición que muchas veces se esconde detrás de síntomas cotidianos.

Spinelli planteó desde el inicio una pregunta clave: si hablar de celiaquía es lo mismo que hablar de intolerancia al gluten. A partir de allí, Verón marcó una diferencia importante y también propuso una mirada más humana:
“Más que enfermedad celíaca, nos gusta llamarla condición, para no estigmatizar, sobre todo en la edad pediátrica”.
El especialista explicó que la celiaquía puede tener una base genética, pero que no siempre se manifiesta desde el nacimiento. Puede haber factores ambientales o “gatillos” que activen esa predisposición en algún momento de la vida. Por eso, insistió en la importancia de prestar atención a señales que no siempre son evidentes.

Durante la entrevista, Sabrina llevó la conversación al terreno de los padres: qué mirar, cuándo consultar y qué síntomas no naturalizar. Allí, Verón fue concreto: antes se asociaba la celiaquía con diarrea, hinchazón, bajo peso o dificultad para crecer, pero hoy se sabe que también puede aparecer con manifestaciones más sutiles, como anemia, piel seca, caída del cabello, trastornos ginecológicos en adolescentes o dolor abdominal frecuente.
“No hay que quedarse con que la hinchazón o el dolor después de comer son algo normal. Hay que consultar”, remarcó el médico, al advertir que muchos chicos se acostumbran a vivir con molestias y las familias terminan naturalizando síntomas que merecen estudio.
Uno de los puntos centrales de la charla fue el diagnóstico. Verón explicó que los estudios se realizan en niños que ya consumen gluten, habitualmente después de los seis meses, mediante análisis de sangre específicos. En muchos casos, la endoscopía cumple un rol confirmatorio.
“Una vez que se llega al diagnóstico, la condición celíaca es de por vida. La dieta y los cambios familiares también lo son”, sostuvo el especialista.
Esa frase dejó planteado el desafío: no se trata solo de quitar gluten, sino de acompañar a toda la familia en un proceso de adaptación.

Spinelli también abrió el espacio a consultas frecuentes. Una madre preguntó si un niño constipado podía ser celíaco. La respuesta fue clara: sí, tanto la diarrea como la constipación pueden estar asociadas. Otra consulta apuntó al dolor de panza continuo, y Verón volvió a insistir en que no hay que minimizarlo: puede deberse a muchas causas, pero también puede ser una señal de celiaquía.
La entrevista dejó además un mensaje alentador: hoy un niño celíaco puede comer afuera, participar de reuniones y acceder a más opciones aptas que años atrás. Pero para eso hacen falta diagnóstico, información y conciencia social.

En el cierre, el doctor explicó que cuando el intestino está dañado por el gluten puede haber déficit de vitaminas y nutrientes. Sin embargo, con una dieta sin gluten sostenida y acompañamiento profesional, el intestino puede recuperarse y volver a absorber adecuadamente.
Así, Punto de Vista, con la conducción de Sabrina Spinelli, puso sobre la mesa un tema que atraviesa a muchas familias: detectar temprano, consultar a tiempo y entender que la celiaquía infantil no debe ser una condena, sino una condición que, bien tratada, permite crecer y vivir plenamente.





