El secretario de Bienestar Estudiantil de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Misiones, Ricardo Oettel, advirtió sobre las dificultades crecientes para acceder a las becas Progresar. Señaló demoras en las inscripciones, carreras que no figuran en el sistema y un monto congelado que resulta insuficiente para cubrir las necesidades básicas de los estudiantes.
En declaraciones recientes, Ricardo Oettel explicó que las becas Progresar vienen presentando problemas de acceso desde hace varios años.
“Antes teníamos previsibilidad respecto a las fechas de apertura y cierre, y los requisitos para renovar la beca. Hoy nos enteramos por los medios o por el boletín oficial, y tenemos que estar informando día a día”, señaló.
Este año, la inscripción que tradicionalmente se realizaba en marzo se abrió recién en abril, y se anunció una nueva convocatoria para el segundo cuatrimestre. Sin embargo, Oettel remarcó que lo más grave es que algunas carreras no aparecen en la plataforma del Progresar, lo que deja a estudiantes sin posibilidad de acceder al beneficio.
“La excusa es que esas carreras, aunque ya son permanentes, todavía no están acreditadas dentro del sistema”, explicó.
La Facultad de Humanidades realizó reclamos formales y envió notas y correos electrónicos, aunque las respuestas han sido escasas. Recién ahora se confirmó que el profesorado en Ciencias de la Educación será incorporado en la segunda inscripción prevista para julio o agosto.
Monto congelado e insuficiente
Otro de los problemas señalados es el monto de la beca, actualmente de 30.000 pesos, que según Oettel “alcanza apenas para comprar un kilo y medio de carne”.
La situación se agrava en facultades que no cuentan con comedor universitario ni otros apoyos complementarios.
“¿Cuántos días puede sobrevivir un estudiante con 30.000 pesos, sumando la condición socioeconómica de su familia?”, cuestionó.
Caída en la cantidad de becados
La tendencia también muestra una reducción significativa en la cantidad de beneficiarios dentro de la UNaM: de casi 12.000 becados se pasó a 7.000 y luego a 5.000.
“Este año no sabemos cuántos becados vamos a tener, pero la tendencia es a la baja. Cada vez son menos estudiantes que acceden a la beca Progresar”, advirtió Oettel.
El secretario de Bienestar Estudiantil remarcó que la beca Progresar es fundamental para garantizar la permanencia de los estudiantes en la universidad, y reclamó mayor previsibilidad, inclusión de todas las carreras y actualización del monto.
“La demanda es clara: necesitamos que la beca vuelva a ser una herramienta real de apoyo para los estudiantes”, concluyó.




