Ante los intentos de flexibilizar los límites a la extranjerización de la tierra, el dirigente social y referente de Tierra, Techo y Trabajo, Martín Sereno, advirtió que una mayor concentración territorial pondría en riesgo el modelo productivo basado en el minifundismo, la agricultura familiar campesina e indígena y la biodiversidad que caracteriza a Misiones.

Al expresar su preocupación, sostuvo que el debate no puede reducirse a una discusión económica, sino que debe involucrar cuestiones estratégicas vinculadas a la soberanía, el arraigo rural, la producción de alimentos y la preservación de los bienes comunes.
«Cuando hablamos de la tierra, no nos referimos sólo a las hectáreas, sino también al agua, la biodiversidad, los alimentos, el trabajo y la soberanía. Estamos hablando de quién decide sobre el presente y el futuro de nuestra provincia», afirmó.

El dirigente territorial destacó que Misiones posee una estructura agraria particular, basada en miles de pequeñas explotaciones familiares que producen buena parte de los alimentos que consumen las y los misioneros.
«Detrás de cada chacra hay una familia, una historia, una comunidad. El minifundismo no es un problema: es una de las mayores fortalezas de Misiones. Es lo que permite que miles de familias permanezcan en el campo, produzcan alimentos y sostengan la vida en nuestros pueblos y colonias», señaló.
En ese sentido, remarcó que la agricultura familiar campesina e indígena cumple un papel fundamental en la construcción de la soberanía alimentaria.
«Mientras que en otros lugares predominan los monocultivos destinados a la exportación, en Misiones miles de familias producen mandioca, maíz, porotos, batatas, zapallos, frutas, verduras, huevos, leche, quesos, miel y una enorme diversidad de alimentos. Esa producción es estratégica y es necesario que sea protegida», aseveró.

En defensa del derecho de las familias a sostener su tierra
Sereno recordó que recientemente, a través de programas de fortalecimiento productivo, se distribuyeron 270 kilos de semillas agroecológicas a unas 100 familias productoras de distintos municipios misioneros, reafirmando el compromiso con una producción sustentable y orientada al abastecimiento local.
«Cada semilla que llega a una chacra es una herramienta para producir alimentos, generar ingresos, fortalecer el arraigo y comunidad, y construir soberanía alimentaria. Por eso defendemos la producción local y el derecho de nuestras familias a permanecer en la tierra», manifestó.

Advirtió sobre los riesgos de profundizar procesos de concentración y entrega de la tierra en manos extranjeras. «Si perdemos soberanía sobre la tierra, tarde o temprano también perderemos soberanía sobre los alimentos, el agua, los bosques y los recursos estratégicos. Y cuando las decisiones se toman lejos de los territorios, quienes terminan pagando las consecuencias son las comunidades locales”, aseveró.

Finalmente, Sereno llamó a defender la biodiversidad misionera y el modelo productivo construido por generaciones de agricultores familiares.

«Misiones no puede resignar su extraordinaria riqueza natural ni su enorme diversidad productiva. Nuestra selva, nuestros recursos naturales y nuestras chacras forman parte de un mismo patrimonio colectivo. Defender la tierra es defender la producción, el trabajo, la biodiversidad y el futuro de las próximas generaciones».
Agregó que la soberanía alimentaria, la agricultura familiar y la defensa de los bienes comunes son inseparables. «Sin tierra en manos de quienes la trabajan, no hay arraigo, no hay producción de alimentos y no hay futuro posible para nuestra provincia», enfatizó el referente de TTT. (PRENSA TTT)





