En el bloque Conexiones, conducido por Romina Rivero, el fotógrafo obereño Matías Alefirowiezc repasó el camino que lo llevó de descubrir la fotografía durante la adolescencia a desarrollar Pix Vintage, un proyecto que recupera la estética de las imágenes analógicas mediante herramientas digitales. En la entrevista explicó cómo nació su propuesta, el crecimiento que logró a través de las redes sociales y la importancia que le da a la conexión con las personas antes de cada sesión, una metodología que hoy forma parte de su identidad profesional.
El interés de Alefirowiezc por la fotografía comenzó cuando tenía apenas 13 años, gracias a una cámara que pertenecía a su madre. Ese primer contacto despertó una vocación que años después lo llevó a estudiar la carrera de fotografía en la universidad.
Mi mamá era fotógrafa, tenía una cámara y yo siempre usaba la cámara escondida. Ahí empecé a despertar un poco mi gusto por la fotografía», recordó.
Con esa formación creó Pix Vintage, una propuesta que busca recrear el aspecto de las fotografías tomadas con cámaras de rollo, aunque utilizando equipos digitales y procesos de edición. Según explicó, trabaja con programas como Lightroom para conseguir una imagen que remita a la fotografía analógica.
Lo que vengo construyendo con mi marca es simular el rollo analógico a lo digital», señaló.
El crecimiento del proyecto estuvo acompañado por la creación de contenido para redes sociales. Alefirowiezc comenzó a recorrer las calles de Oberá invitando a personas desconocidas a participar de sesiones fotográficas que luego comparte en formato de video. «Este año pude comprarme un mejor equipo, salí a la calle y empecé a abordar personas para preguntarles si querían una foto. Al principio muchos me decían que no, pero después algunos se animaron», contó. Agregó que esos contenidos comenzaron a alcanzar una amplia difusión en distintas plataformas.
Durante la entrevista también compartió algunos consejos para obtener mejores fotografías. Entre ellos destacó la importancia de aprovechar la luz natural, mantener el fondo despejado y utilizar el temporizador en lugar de realizar selfies para conseguir imágenes más espontáneas.
La luz es muy importante. Busquen una ventana, mantengan el espacio limpio y usen el temporizador para que la foto no sea siempre una selfie», explicó.
El fotógrafo sostuvo que una sesión fotográfica comienza antes de encender la cámara. Según indicó, dedica tiempo a conocer la historia de cada cliente, identificar lugares que tengan un significado personal y generar confianza para lograr imágenes naturales. «La foto empieza mucho antes del evento. Me gusta conocer a la persona, saber qué lugar la representa y hacer que se sienta cómoda para que todo fluya», expresó.
En la actualidad, Alefirowiezc se especializa en fotografía para eventos, retratos y producciones para marcas y comercios. Su objetivo es ofrecer una propuesta basada en una identidad visual propia y una experiencia personalizada para cada trabajo. «Lo que vengo brindando es una propuesta diferente, mostrar mi forma de ver la fotografía y construir una experiencia personalizada con cada cliente», afirmó.
Al recordar sus comienzos, mencionó una de las primeras sesiones que realizó junto a Scotty, un jugador estadounidense de OTC, con quien debió comunicarse mediante gestos y un traductor debido a la diferencia de idioma. «Él hablaba totalmente en inglés y yo no entendía una palabra. Tuve que comunicarme con señas y usar un traductor para que la sesión saliera adelante», relató. Para el fotógrafo, esa experiencia marcó una etapa inicial en el desarrollo del proyecto que hoy continúa impulsando bajo el nombre de Pix Vintage.




