Una nueva edición de “Modo Vida” abordó el tema “Sanando las heridas del alma”, con la participación de los conductores Alejandro Almada y Jimmy López, junto al invitado Miguel Lezcano, quien profundizó sobre las denominadas heridas emocionales o heridas del alma, entendidas como marcas internas vinculadas a experiencias de rechazo, abandono, traición, pérdidas y palabras hirientes, y su impacto en la vida cotidiana, los vínculos, la conducta y la salud emocional de las personas desde una perspectiva de fe y acompañamiento espiritual.
Durante la apertura, los conductores introdujeron la temática y describieron el objetivo del espacio. “Cada sábado tenemos distintos temas que presentar, temas que por ahí importan, afectan a la parte espiritual, a la vida social, a la emocional”, señalaron al inicio de la emisión.
En el desarrollo del encuentro se definieron las heridas del alma como experiencias emocionales vinculadas a hechos del pasado.
Son cicatrices emocionales causadas por traumas, rechazos, pérdidas, palabras hirientes en el pasado”, se explicó durante la transmisión.
También se indicó que estas experiencias pueden originarse en distintas etapas de la vida, con mayor incidencia en la infancia. “Las heridas normalmente se pueden originar en la niñez, en la adolescencia o a lo largo de la vida adulta”, se sostuvo en el espacio.
El análisis incluyó las formas en que estas situaciones pueden manifestarse en la vida adulta, afectando emociones y conductas. “Se manifiesta en ira, en enojo, en cólera, apartarse de la gente, sentirse solo”, se detalló al referirse a sus efectos.
En ese marco, el invitado Miguel Ángel Lezcano explicó el impacto de estas marcas emocionales en la vida personal y social. “Nos condiciona nuestro estilo de vida, nuestro carácter, nuestro temperamento y la manera en que nos relacionamos con los demás”, afirmó durante su participación, al referirse a cómo estas experiencias influyen en la construcción de la identidad emocional.
Otro de los ejes trabajados fue el proceso de expresión del dolor como parte del abordaje de la sanidad emocional. Lescano señaló que una de las claves es la verbalización del dolor: “Una de las maneras de sanar estas heridas es ponerlas en palabras”, sostuvo, al remarcar la importancia del reconocimiento del sufrimiento como paso inicial.
El cierre incluyó una reflexión sobre la posibilidad de restauración a partir de la fe y el acompañamiento espiritual.
Dios puede transformar las experiencias más difíciles en testimonios de gracia, fortaleza y esperanza”, se expresó al finalizar el encuentro.




