El padre Alberto Barros, vicepresidente de Cáritas Posadas, anunció la realización de la colecta nacional de Cáritas los días sábado 6 y domingo 7 de junio en todas las comunidades católicas del país.
Barros explicó que esta iniciativa, que se repite cada año, busca ser un gesto de solidaridad y compromiso de la Iglesia argentina con los más pobres y sufrientes.
“Lo que colocamos en la ofrenda durante las misas se destina a la atención de los más débiles, ya sea a través de los equipos parroquiales, diocesanos o Cáritas Nacional”, señaló.
Fondos para asistencia y promoción humana
El sacerdote detalló que lo recaudado se divide en tres partes y se aplica a programas de asistencia inmediata —como mercadería y medicamentos— y también a proyectos de promoción humana, tales como educación, prevención de adicciones, construcción de viviendas sociales y microemprendimientos laborales.
Solidaridad en tiempos de crisis
Barros destacó que, pese a la difícil situación socioeconómica del país, el pueblo argentino mantiene su espíritu solidario.
“Nuestro pueblo no deja de ser solidario en las buenas y en las malas. La mayoría tiene conciencia de que no podemos olvidarnos de los últimos”, afirmó.
Un gesto que trasciende la Iglesia
El vicepresidente de Cáritas Posadas aclaró que la colecta no se limita a quienes participan de las misas ni a quienes profesan la fe católica.
“Cualquiera puede acercarse a una parroquia o a Cáritas diocesana para colaborar. Pretende ser un gesto de fraternidad y comunión, una forma de decir no al individualismo y sí a la solidaridad”, expresó.
Con esta nueva edición de la colecta nacional, Cáritas busca renovar su compromiso con los más necesitados y fortalecer la experiencia comunitaria de tender la mano a quienes más sufren.




