En una nueva charla coordinada por Valeria Bertolo, Licenciada en Educación y Técnica Superior en Psicología Social, desde la Fundación Acompañar, la invitada Silvina García, coordinadora de Red Puentes Federal Misiones, compartió una mirada profunda y necesaria sobre el abordaje del consumo problemático y la situación de calle en Posadas.
El encuentro propuso pensar una problemática social compleja desde una perspectiva humana, comunitaria e interdisciplinaria. Desde el inicio, Bertolo planteó que detrás de cada situación hay una persona, una historia, vínculos, dolores y contextos que deben ser comprendidos antes de ser juzgados. En esa línea, la charla buscó abrir preguntas, generar conciencia y acercar herramientas para acompañar desde la empatía, la prevención y la inclusión.
La charla buscó abrir preguntas, generar conciencia y acercar herramientas para acompañar desde la empatía, la prevención y la inclusión
Silvina García remarcó que, aunque muchas veces se repite que “cada persona es un mundo”, esa frase cobra especial sentido cuando se trabaja con consumos problemáticos y situación de calle. Explicó que no se trata de mirar únicamente el consumo, sino de entender todo lo que rodea a esa persona: la pérdida de vínculos, la falta de vivienda, la salud mental, la violencia, la ausencia de trabajo, la documentación, los turnos médicos y la necesidad de reconstruir un proyecto de vida.
Red Puentes funciona como una casa convivencial en la que las personas transitan cinco horas diarias de acompañamiento terapéutico. García explicó que allí no solo son terapéuticas las entrevistas individuales o los talleres, sino toda la convivencia cotidiana. El equipo está integrado por profesionales de distintas áreas, entre ellas psicología social, psicología clínica, trabajo social, arte, deporte y acompañamiento comunitario.
Uno de los ejes centrales de la charla fue diferenciar consumo, consumo problemático y adicción. Valeria Bertolo remarcó que no todo consumo implica necesariamente una dependencia, pero cuando ese uso empieza a generar consecuencias negativas en la salud física, emocional, familiar, laboral o social, ya se vuelve necesario un abordaje integral. En ese punto, la entrevistada destacó que no existe un tratamiento único aplicable a todas las personas, porque cada proceso está atravesado por una historia singular.
García también planteó que muchas veces la situación de calle y el consumo aparecen vinculados, pero no como una elección aislada. “No hay otra forma de sostener la situación de calle”, señaló al explicar que, en muchos casos, el consumo aparece como parte de una trama de exclusión, dolor y supervivencia. Por eso, insistió en la importancia de dejar atrás las miradas que criminalizan o culpabilizan a quienes atraviesan estas situaciones.
La importancia de dejar atrás las miradas que criminalizan o culpabilizan a quienes atraviesan estas situaciones.
Durante el intercambio, Bertolo puso en palabras una idea clave: muchas veces se cree que el problema termina cuando una persona deja de consumir, pero en realidad allí comienza otro proceso más profundo. La reconstrucción de la subjetividad, de los vínculos, de la autoestima y de la posibilidad de proyectar un futuro requiere tiempo, escucha y acompañamiento sostenido.
En ese sentido, la referente de Red Puentes explicó que los procesos no son lineales. A veces una persona avanza, luego retrocede, vuelve a empezar y necesita ser acompañada sin imposiciones rígidas.
“No es que decimos: en dos años tenés que estar así o así. Eso lo va manifestando cada una de las personas”, señaló al describir la forma en que el equipo respeta los tiempos individuales.
Otro punto importante fue el abordaje desde la reducción de daños. García aclaró que Red Puentes no trabaja desde una exigencia absoluta de abstinencia, sino desde la posibilidad de reducir el consumo y acompañar cada proceso de manera realista. En los casos en que se requiere medicación, articulan con el Hospital Carrillo para gestionar turnos, acompañar consultas y sostener los esquemas indicados.
La charla también abordó el rol de la familia y las redes de apoyo. Ante la pregunta sobre si una persona puede recuperarse sin apoyo familiar, García fue contundente: sí puede. Explicó que muchas veces la familia biológica no es una red sana y que la recuperación también puede construirse con pares, equipos comunitarios, vínculos saludables y espacios donde la persona vuelva a sentirse escuchada y alojada.
“Nadie se salva solo, nadie se rescata solo”, afirmó.
Valeria Bertolo destacó entonces la importancia de la primera escucha. Muchas personas no llegan diciendo “tengo un consumo problemático”, sino desde la angustia, la soledad, la violencia, la necesidad de pertenecer o simplemente buscando un lugar donde alguien las escuche sin juzgarlas. Allí, los talleres, el arte, el deporte, la recreación y los espacios grupales cumplen un rol fundamental para reconstruir vínculos y autoestima.
Hacia el final, García dejó una advertencia social fuerte: cuando el Estado y las redes comunitarias se retiran, avanzan otras estructuras, entre ellas el narcotráfico, que en muchos barrios empieza a ocupar lugares de asistencia, referencia y resolución cotidiana de problemas. Por eso llamó a defender los espacios de salud mental, el trabajo territorial, la prevención y las políticas comunitarias.
Cuando el Estado y las redes comunitarias se retiran, avanzan otras estructuras, entre ellas el narcotráfico
Red Puentes Federal Misiones funciona en el barrio San Gerardo, ex barrio PAM, en la Chacra 128, sobre calle 125 entre calle 66 y calle Bosetti. También reciben donaciones, especialmente ropa de abrigo, calzados y talles grandes, destinadas a personas en situación de calle. La comunicación puede realizarse por Instagram en redpuentes.federal.misiones o por WhatsApp al 351 2299718.
La charla dejó una conclusión clara: el consumo problemático y la situación de calle no pueden abordarse desde el prejuicio, la soledad ni la simple exigencia de voluntad. Requieren comunidad, escucha, presencia, políticas públicas y redes que sostengan. Como quedó planteado durante el encuentro, antes que mirar el problema, hay que mirar a la persona.




