El Ministerio de Ecología y RNR llevó adelante una nueva jornada de liberación de fauna silvestre rehabilitada en el Parque Ecológico El Puma, reafirmando el trabajo sostenido de rescate, recuperación y reinserción de especies nativas en ambientes naturales de la provincia.
Durante la jornada fueron liberados un ejemplar de coatí, una hembra de mono carayá y una zorrita que atravesaron distintos procesos de rehabilitación luego de haber sido víctimas del mascotismo, la tenencia ilegal o situaciones de vulnerabilidad en entornos urbanos.

Uno de los casos destacados fue el de un coatí que había ingresado al Parque El Puma hace aproximadamente un año, siendo aún una cría. El ejemplar provenía de una situación de tenencia ilegal y debió atravesar un extenso proceso de crianza, recuperación sanitaria y readaptación conductual. Durante meses, el equipo veterinario y técnico trabajó en su alimentación natural, estimulando conductas propias de la especie, como la búsqueda de alimento, el escarbado y la reducción del contacto humano para evitar procesos de impronta.

Como parte del protocolo de rehabilitación, el animal fue sometido a estudios clínicos, análisis de sangre y controles sanitarios para descartar enfermedades transmisibles y garantizar condiciones óptimas antes de su retorno al monte. La alimentación incluyó frutas nativas, hojas, insectos y otros componentes acordes a su dieta natural, buscando favorecer su adaptación posterior a la vida silvestre.

La jornada también marcó un nuevo capítulo en la historia de una hembra de mono carayá rescatada semanas atrás en el barrio Villa Cabello de Posadas. El ejemplar había permanecido durante varios días desplazándose entre árboles en una zona urbana, sin posibilidades de retornar por sus propios medios a un ambiente adecuado.
Tras un operativo conjunto encabezado por el Ministerio de Ecología, con participación de guardaparques, veterinarios, bomberos y efectivos policiales, la mona fue trasladada al Parque El Puma, donde recibió atención veterinaria, alimentación específica y monitoreo permanente. El equipo técnico confirmó que se encontraba en buen estado general, aunque con bajo peso, producto de las limitadas posibilidades de alimentación en el entorno urbano.

Durante su estadía en el Parque, el ejemplar permaneció en un recinto adaptado para primates, donde fue alimentada con hojas, frutos y especies vegetales propias de su dieta natural. Finalmente, tras constatar su aptitud sanitaria y conductual, se concretó su liberación en un área donde existen comunidades silvestres de monos carayá monitoreadas por especialistas.

Desde el equipo técnico destacaron que no todos los animales rescatados logran regresar a la naturaleza, por lo que cada liberación representa un resultado muy alentador para la conservación de la fauna silvestre. “Esto es un final súper feliz que hay que festejar realmente”, expresaron desde el equipo veterinario del Parque El Puma.





