En la 25ª sesión del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de Naciones Unidas, realizada en Nueva York, la joven lideresa Keila Zaya expuso la crítica situación que atraviesan las comunidades Mbya Guaraní en Misiones y denunció la falta de respuesta del Estado argentino.
Zaya, representante de la comunidad Puente Quemado II, advirtió que el avance de empresas forestales, mineras y del agronegocio sobre los territorios indígenas pone en riesgo la salud y la supervivencia cultural de los pueblos originarios.
“Nuestro territorio no es una mercancía: es el espacio donde se sostiene nuestro modo de vida, nuestra espiritualidad y nuestra identidad”, expresó.
Entre los reclamos centrales, exigió:
- Titulación inmediata y colectiva de los territorios indígenas.
- Garantía del derecho a la consulta previa, libre e informada, tal como establece el Convenio 169 de la OIT.
- Acceso al agua limpia y segura, condición indispensable para la salud y el futuro de la niñez indígena.
Zaya denunció que en comunidades como Puente Quemado II los niños ya no pueden consumir agua de ríos ni vertientes por estar contaminadas, lo que provoca enfermedades y vulnera derechos fundamentales.
“Sin territorio no hay vida. Sin agua limpia no hay salud. Sin salud no hay futuro para nuestros niños”, enfatizó.
Finalmente, pidió al Foro Permanente que monitoree la situación de los pueblos indígenas en Argentina y acompañe la lucha por la defensa territorial y la salud colectiva.




